Buceando en la leyenda

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sábado, 23 de enero de 2016

Los Barbarrojas de la historia.

El primer Barbarroja importante de la historia fue el emperador del sacro imperio romano germánico Federico I (1152-1190). El sobrenombre fue debido a que poseía una gran barba pelirroja. Es considerado uno de los monarcas más poderosos de la Edad Media. Sus campañas para someter a las revueltas producidas en las ciudades del norte de Italia empeñaron gran parte de sus energías. Cuando encabezaba las fuerzas cristianas en dirección a Tierra Santa murió mientras se bañaba en un río de la actual Turquía. Se creó un mito en torno a su figura, y se decía de él que en realidad no estaba muerto, sino que dormía en una cueva, y los alemanes esperaban que algún día volviera para seguir reinando.


Federico I.


La llamada operación Barbarroja, llevada a cabo por los ejércitos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, fue así llamada en honor al gran emperador germánico. Es una de las campañas militares más ambiciosas y gigantescas de la historia, y tenía como finalidad el conquistar uno de los imperios más colosales que ha habido nunca sobre la faz de la tierra, la Unión Soviética; es decir, el antiguo imperio ruso. Para llevar a cabo tan magna empresa, Hitler reunió más de tres millones de soldados, más de 3.500 carros de combate, 600.000 caballos, 600.000 vehículos de todo tipo, más de 7.000 piezas de artillería y casi 2.000 aviones de combate; una fuerza realmente impresionante.

Cuando se habla del pirata Barbarroja, no es que se trate de un pirata más de los que hicieron fortuna ejerciendo su actividad en las aguas del Caribe u otro lugar de América. Además, aunque no sea muy conocido, en realidad no se trata de un solo pirata sino de dos, que eran hermanos, eso si no contamos otros dos varones, piratas igualmente, que tuvieron menos éxito y resonancia.

Aruj Barbarroja nació en Lesbos, como sus otros hermanos, y fue hijo de una mujer andalusí (musulmana de la Península Ibérica), motivo que puede explicar el hecho de que se dedicara a llevar de manera clandestina a los musulmanes mudéjares desde España al norte de África. Se alió con el sultán turco, y ejerció la piratería en el Mediterráneo contrarrestando las acciones de la Orden de Malta y el resto de las naciones cristianas. Acabó sus días luchando contra los españoles en Tremecén (1518), siendo muerto por el capitán español García de Timeo que llevó la cabeza del pirata como trofeo a Orán donde fue exhibida a modo de trofeo.


Aruj Barbarroja.


Hayradyn (1475-1546) fue un corsario más importante que el anterior. Llamado Barbarroja también (lo llamaron los italianos así por tener un barba pelirroja), y cuyo nombre real era Hizir Bin Yakup, se hizo vasallo del sultán otomano, y se llegó a convertir en una auténtica pesadilla para las naciones cristianas, como España. Fue tal el prestigio que llegó a alcanzar, que le nombraron almirante de la flota turca. Atacó muchas veces ciudades del levante español, como Cullera, llevándose a parte de la población como esclavos. Al igual que hiciera su hermano, Hayradyn trasladó en barco a millares de musulmanes desde España al norte de África.

La lista de ataques a ciudades e islas del Mediterráneo es inmensa, y tras vencer a la flota de la Liga Santa (España, Venecia y el Papa) en la batalla de Prevenza (1538), se aseguró el dominio turco en el mar hasta la batalla de Lepanto de 1571. Ante la imposibilidad de vencerlo, Carlos I de España quiso nombrarle almirante de la flota, siguiendo la máxima que dice que si no puedes con tu enemigo únete a él. Hayradyn declinó la oferta, y siguió siendo leal al sultán, que le colmó de bienes y de títulos.


Hayradyn Barbarroja.


Se construyó un palacio en el Bósforo y pasó sus últimos días allí en la tranquilidad que le ofrecía su hogar, lejos de los escenarios que le habían convertido en una auténtica leyenda, superando la estela de su hermano.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Inventos españoles para ir a la guerra (y uno que no lo es).

La historia de España ha estado siempre plagada de guerras. Además de momentos de grandeza militar, y otros de sonados fracasos, los españoles también aprendimos a inventar armas con las que combatir al enemigo. La siguiente lista de ingenios intenta demostrar el genio de unos antepasados míos que, además de valientes en el campo de batalla, sabían poner su inteligencia para crear unos infernales artilugios que podían ayudar a vencer en el campo de batalla.

-El autogiro fue invención del ingeniero Juan de la Cierva, que en 1923 lo hizo volar por primera vez en el aeródromo de Getafe (Madrid). Ese aparato es el precursor del actual helicóptero, indispensable en numerosas tareas bélicas como transporte de tropas y material, de apoyo terrestre, traslado de heridos...

Autogiro de Juan de la Cierva.
 

-En 1888 se botó el submarino inventado por Isaac Peral. Era una nave magnífica, con dos motores eléctricos, con tubo lanzatorpedos, periscopio... y encima funcionaba bien. Por ciertos intereses oscuros el invento sería desechado por la Marina española.

-Apenas un año antes, en 1887, el astillero inglés James and George Thompson sacó adelante un diseño del teniente de navío español Fernando Villaamil. Era un barco capaz de navegar grandes distancias en mar abierto, y cuya función era defender a las grandes unidades de las distintas flotas de los pequeños, peligrosos y maniobreros torpederos. Fue bautizado como Destructor. Desde entonces hasta la actualidad, el destructor es considerado como un tipo de barco fundamental en cualquier marina del mundo, con misiones tan importantes como la de servir de escolta a grandes buques como son los portaaviones.

Fernando Villaamil murió de manera heroica luchando en la batalla de Santiago de Cuba (3 de julio de 1898), como otros tantos héroes olvidados españoles. A bordo del destructor Furor, el tipo de barco que él mismo diseñó, se hundió con el resto de la flota hispana y más de 300 marinos españoles.

-El Cóctel Molotov recibió este nombre en "honor" de Viacheslav Molotov, alto cargo de la Rusia comunista, cuando se produjo la guerra ruso-finesa de 1939. Es un arma casera fácil de fabricar, que consta de distintas sustancias inflamables, como la gasolina, introducidas en una botella de vidrio, con una mecha en la que un simple trapo de tela puede servir de mecha. Poco antes, en la guerra civil española (1936-1939), los republicanos la usaron en su lucha contra el bando nacional. 

-El arcabuz fue una de las primeras armas de fuego fabricadas para que los soldados de infantería de los siglos XV y XVI pudieran luchar mejor contra las últimas cargas de caballería acorazada que se iban a producir en las postrimerías de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna. Fue el arma de los afamados tercios españoles, los dueños del campo de batalla europeos en casi dos siglos. Fue un arma fundamental en las victorias del Gran Capitán en Italia, o de los conquistadores de América, por poner solo dos ejemplos. Aunque no se sepa su origen cierto, pudo ser también un arma inventada en la Península Ibérica.

-En la Edad Media, para poder tomar un castillo enemigo, algo realmente difícil, solo había dos maneras fundamentales, o rendirlo por hambre, tras un largo asedio, o tomarlo al asalto, algo realmente costoso en vidas humanas. Si se tomaba esta última opción, había una método que podía ayudar bastante: hacer un largo túnel subterráneo que llegara hasta los cimientos, hacerlos arder y provocar con ello la caída de un lienzo de la muralla, algo que hacía abrir una brecha vital por la que poder introducir una fuerza de infantería en el interior de la fortaleza.

Con la llegada de la pólvora a Europa se cambió la forma de hacerlo: la construcción del túnel se seguía produciendo, pero en vez de hacer una hoguera debajo de los muros, se fabricó una mina terrestre que los hacía explotar, algo sin duda más efectivo. La primera vez que se produjo este hecho fue en el asedio de Málaga (1487), por parte del ejército de los Reyes Católicos, en su lucha contra las últimas fuerzas musulmanas que permanecían en la Península Ibérica.


Galeón.


-El galeón fue el barco español típico de la edad imperial. Un barco a vela, con cañones a bordo para enfrentarse a los navíos enemigos, y con suficiente capacidad para llevar mercancías de un continente a otro. Con este tipo de barco los españoles navegaron por todos los mares del mundo.

-La falcata fue el arma típica de los íberos en la Hispania prerromana. Aníbal, que dispuso de mercenarios peninsulares para luchar en sus campañas italianas, dispuso de bravos guerreros con falcatas. Era una especie de sable, ideal para un jinete que luchaba contra los soldados de a pie. Pero los íberos (ancestros de los actuales españoles) no la inventaron. Parece ser que sus orígenes se encuentran entre las poblaciones antiguas de la región de Illiria (actual Croacia), de donde se expandió a Grecia, sur de Italia y la Península Ibérica.

Entre el ajuar de la Dama de Baza se encuentra una falcata íbera. La hermosa escultura se encuentra en el Museo Arqueológico de Madrid.



Fuentes:

-Histocast.
-Wikipedia.
-Batallas decisivas, de J.F.C. Fuller.
-Breve Historia de los Íberos, de Jesús Bermejo Tirado.





martes, 30 de septiembre de 2014

¿Por qué llamaron a un jefe comanche Camisa de Hierro?

En el año 1858 se produjo una gran batalla entre los comanches y los Texas rangers. El jefe de los indómitos indios era llamado Camisa de Hierro, ya que portaba algo que provenía de los antiguos colonos españoles, un objeto que parecía darle cierta resistencia ante las balas, lo que le hacía ser un tanto invulnerable a los disparos de fuego, o eso al menos se decía. El encuentro mortal se produjo en las cercanías del río Canadian.

Al mando de los tejanos se encontraba el capitán John Salmon "Rip" Ford. El sobrenombre de Rip también es curioso. En la guerra entre Méjico y los Estados Unidos (1846-1848), John Salmon había escrito numerosas cartas a las familias desoladas de los rangers caídos; en cada misiva acababa con la leyenda "Descanse en Paz", pero como el número de cartas aumentaba, lo acortó a "R.I.P" (abreviatura de "Requiescat in pace", descanse en paz en latín; o también, "Rest in peace" en inglés).

Fotografía del capitán ranger John Salmon "Rip" Ford, vencedor de "Chaqueta de Hierro".


El combate se produjo cuando las fuerzas de "Rip" Ford (213 hombres en total) se adentraron  en el corazón de la Comanchería durante la primavera de 1858. Junto a los curtidos rangers se encontraban los bravos guerreros tonkawas, comandados por su jefe Plácido; estos indios eran enemigos ancestrales de los comanches. El jefe de éstos, el mencionado "Chaqueta de Hierro", era un poderoso hechicero que sus guerreros creían que tenía el poder de desviar las balas con su pecho.

La unidad de Ford cargó con decisión y venció de manera contundente. Los comanches se retiraron, dejando al menos 76 cadáveres en el campo, entre ellos su propio jefe. De la fuerza de los rangers, sólo se contaron dos muertos.

Muchos piensan que la chaqueta de hierro que portaba el jefe comanche era, en realidad, una vieja cota de malla española que había conseguido, no se sabe como. Dicha cota quedó destrozada con las balas de los tejanos disparadas al bravo jefe indio.



Bibliografía: Texas Rangers, de Stephen Hardin.

viernes, 9 de mayo de 2014

¿La Primera Guerra Mundial?

Hace cien años comenzó una guerra en el corazón de Europa de unas proporciones tan gigantescas que hizo empequeñecer los anteriores conflictos armados del hombre. Todas las grandes potencias participaron en aquella locura, luchando en uno u otro bando. Las víctimas mortales se contaron a millones, la mayoría militares. Fue conocida por sus contemporáneos como la Gran Guerra, lo de llamarle la Primera Guerra Mundial fue a posteriori, y fue debido a que también se luchó en otros continentes. Este año se cumplen cien años de su estallido.

Las principales batallas (Verdún, Somme, Marne) se libraron en el llamado frente occidental. Otros frentes importantes fueron el ruso, o el italiano. El hecho de que se libraran combates en África y en Oceanía se debió a que los aliados atacaron la colonias alemanas para apoderarse de ellas. De los frentes no europeos, seguramente, el más importante fue el propiciado por los ingleses y franceses, apoyados por los árabes aliados, que lucharon en Arabia y Oriente Próximo para derrotar al imperio otomano. En esos parajes se haría inmortal Lawrence de Arabia.

El resultado macabro que resulta de sumar una enorme guerra a nivel europeo con las luchas producidas en las colonias de dichas potencias europeas ya se dio antes de 1914. De esta forma sucedieron la Guerra de los 30 años, o la Guerra de Sucesión austríaca. Pero fue la Guerra de los Siete Años (1756-1763), la que en mi modesta opinión pudo considerarse ser llamada la Primera Guerra Mundial, primero por la magnitud del conflicto y, segundo, por la implicación a nivel mundial que se produjo. Además, se calcula que murieron más de un millón de persona, una cifra elevadísima teniendo en cuenta que la población mundial era mucho más baja de lo que fue en la primera mitad del siglo XX, que es cuando se produjeron las dos guerras mundiales oficiales.

Fue en Europa donde se produjeron las batallas principales entre Prusia, que luchaba contra Francia, Austria y Rusia (Kolin, Leuthen...). Las tropas germánicas las comandaba Federico II el Grande, uno de los mejores estrategas de todos los tiempos. De hecho, alguna vez venció a ejércitos más numerosos. La hegemonía de la zona estaba en juego, y, al final, tras el abandono de Rusia por la muerte de su zarina, la balanza se inclinaría a favor de los prusianos, que empezarían a despuntar como la gran potencia continental que llegaría a ser.


Federico II el Grande de Prusia, uno de los grandes protagonistas de la guerra.


En América del Norte también hubo gresca. Allí había importantes territorios coloniales, en las actuales Canadá y Estados Unidos, pertenecientes a Francia, y colonias que eran británicas. Los ejércitos ingleses, al mando de James Wolfe lograron tomar el Canadá francés. Ahora es el momento en decir que Inglaterra y Prusia eran aliadas, y es lo que tiene la Política, que hace extraños compañeros de cama; no hay que olvidar la sangrienta rivalidad entre Alemania y Gran Bretaña que se dio a cabo en las dos guerras mundiales del siglo XX.

Los españoles se vieron arrastrados por los franceses a la guerra a consecuencia de los llamados Pactos de Familia o, mejor dicho, el pacto entre los Borbones que reinaban en ambos países. Por eso mismo la guerra se trasladó a las Filipinas, donde los ingleses tomaron Manila, y a Cuba, cuya capital fue conquistada igualmente. Además, un intento de atacar Portugal, por parte de un ejército hispano-francés, fue detenido por las tropas lusas ayudadas por las inglesas.

En América del Sur, tuvo lugar la toma de la colonia de Sacramento (Brasil) por parte de los españoles, y de un ataque propiciado por lusos y británicos en Río de la Plata (actual Argentina), que fue rechazado finalmente.

En la India las acciones bélicas fueron importantes. Los ingleses (general Robert Clive), apoyados por tropas del Imperio mongol vencieron a los franceses (ambos países poseían importantes territorios en el país). La consecuencia fue la expulsión gala de la zona, y el comienzo del gran imperio británico de la India.

Ni África se libró del mal de la guerra. Los ingleses, una vez más vencedores, conquistaron un gran número de bases en Senegambia, y obtuvieron victorias navales cerca de las costas africanas.

En consecuencia, es evidente que las batallas se extendieron por gran parte del planeta, y que no hace falta decir quienes fueron los grandes vencedores (Inglaterra y Prusia), y la gran derrotada (Francia), que perdió un gran número de colonias. Para concluir, expondré un mapa muy ilustrativo extraído de Wikipedia que muestra los países en conflicto. La imagen habla por si sola de la extensión de este conflicto mundial: La Guerra de los Siete Años.





miércoles, 22 de enero de 2014

Nostradamus: ¿La profecía que acertó?

Antes de nada, quiero aclarar que éste es un blog de historia. Yo, personalmente, no creo en adivinos, ni en nada que se le parezca. Con respecto a Michel de Nôtre-Dame, o Nostradamus (1503-1566), que publicó su libro Les Propéties en el año 1555, no se puede afirmar que acertara todos los acontecimientos históricos que algunos estudiosos le atribuyen. La forma ambigua y enrevesada que usa el médico y astrólogo francés, no permite deducir el acaecer de los hechos futuros. Aún así, hay algunos nombres, como un tal Híster (al que se relaciona con Hitler) que aparecen en algunas cuartetas, que son asombrosamente parecidos a futuros personajes históricos.


Nostradamus.


Hay una profecía (Centuria I, cuarteta 51) que dice lo siguiente: "La sangre de los justos será reclamada de Londres, quemada por el fuego en el año 66...".

Es decir, se está refiriendo a una localidad concreta (Londres), de un hecho en concreto (un fuego o incendio) y de una fecha determinada (el año 66). ¿Realmente hubo un incendio importante en Londres en el año 1566, o 1666, o 1766... (cualquiera acabado en 66)?

El día 2 de septiembre del año 1666 se inició un incendio en una panadería del barrio londinense de Pudding Lane. Las llamas se extendieron con una rapidez asombrosa, y la mala gestión que se hizo del incidente, provocó que la ciudad entera se consumiera por las llamas en una de las mayores catástrofes que haya conocido la capital inglesa. Después de varios días, el fuego logró extinguirse el 5 de septiembre. Los resultados fueron fatales: 13.200 casas carbonizadas, 87 iglesias destruidas, la Casa de Aduanas, la Iglesia de San Pablo (de cuyas cenizas se levantaría la futura Catedral), el ayuntamiento, los presidios, cuatro puentes sobre los ríos Támesis y Fleet... Hasta 80.000 personas se quedaron sin hogar. Afortunadamente hubo pocas víctimas mortales. Se evaluaron los daños en diez millones de libras esterlinas de la época.

En resumen, el incendio supuso una inmensa catástrofe para los londinenses que se quedaron sin hogar en su inmensa mayoría, con todo lo que eso supone.


Incendio de Londres de 1666.


Casualidad o no, en esta profecía, que es bastante clara en su interpretación con respecto al resto dichas profecías de Nostradamus, si se ven parecidos con hechos históricos que sucedieron 100 años después de la muerte del médico francés.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Señales en el cielo (II): En el tapiz de Bayeux.

Estamos en el año 1066, en Inglaterra. Más exactamente, es el día 24 de abril. En el cielo ha aparecido una estrella con una larga cola. Los hombres del medievo europeo, que sabían mucho menos de astronomía de lo que se conoce en la actualidad, no saben que es lo que hay encima de sus cabezas. Ellos piensan que es un mal presagio, un mal agüero. En el trono de Inglaterra se sienta un rey, Harold I, procedente de la más alta aristocracia anglosajona, que es elegido por el Witan o consejo de nobles, tras la muerte del antiguo rey Eduardo el Confesor, que murió sin hijos. Pero, al otro lado del mar hay dos hombres, con enormes ejércitos y flotas que ambicionan dicho reino, y que no reconocen al hombre que se ha coronado como rey de los ingleses.

La estrella es visible durante siete días. El artista que hizo el famoso tapiz de Bayeux, lo reflejó en una escena en la que se ve a Harold sentado en el trono hablando con un consejero. La escena vislumbra como, de manera incómoda, el rey se curva para dirigirse a su vasallo, mientras que otros súbditos miran con preocupación el extraño fenómeno meteorológico. Debajo del rey están bordados, como si fueran espectrales, barcos vacíos, naves sin dueño que se balancean a los pies del rey, que no sabe aún lo que le viene encima. La imagen es la siguiente:


El cometa Halley representado en el tapiz de Bayeux.


Unos pocos meses después, mientras Harold espera la invasión procedente de Normandía, recibe noticias de que una flota de navíos vikingos, ha desembarcado en el norte de Inglaterra. Tras una marcha forzada, los anglosajones acabaron con los guerreros nórdicos. Pero, sin llegar a saborear las mieles de la victoria, tuvieron que ir de forma veloz hacia el sur para enfrentarse a los normandos que habían desembarcado en el sur. El choque definitivo se produjo en Hastings, el 14 de octubre de 1066, entre las cansadas tropas anglosajonas y las huestes de Guillermo el conquistador, que venció tras una épica batalla. El bravo Harold I de Inglaterra, murió en el campo de batalla luchando con gran valor. No había reinado ni por un año entero (es lo que tiene ser maldecido por un fenómeno natural de ese cariz).

Los presagios vaticinados por la extraña estrella, que había estado paseándose por el cielo, se cumplieron, en lo que se refiere al rey Harold de Inglaterra. En cambio, la fortuna si había sonreído al duque de Normandía que había ampliado de manera extraordinaria sus dominios tras la invasión de Inglaterra. Pero, en definitiva, ¿qué es lo que vieron las gentes de la Edad Media?

Lo que realmente se divisó en el cielo durante una semana fue lo que es conocido como el cometa Halley, que es el único de ciclo corto que es visible a simple vista desde la Tierra. Ese objeto celeste nos visita cada 76 años de promedio. Su último avistamiento fue en 1986, y su nombre se debe al astrónomo Edmund Halley, que calculó su órbita en 1705.


Foto del cometa Halley.

sábado, 23 de noviembre de 2013

¿Quién fue el primer caníbal?

Gracias a la disciplina arqueológica sabemos que en la Prehistoria ya se daban casos de canibalismo. Aunque algunos eruditos piensan que fueron acciones de tipo ritual, lo más lógico es pensar que, ante la falta de alimentos, los seres humanos prehistóricos se consumían entre sí como método de supervivencia. No podemos saber si los restos hallados en el yacimiento de Atapuerca (en la provincia de Burgos, España), que presentan cortes producidos de manera inequívoca por una herramienta fabricada por un animal inteligente, fueron consumidos por seres de su mismo clan o familia, o por individuos procedentes de uno ajeno.


Marcas producidas por una herramienta sobre el hueso de un Homo Antecessor, antepasado del actual Homo Sapiens, es decir, nosotros mismos.
 


Aunque para nosotros, hoy en día, pueda resultar una acción terrible, para los habitantes de aquella época, que vivían en un entorno hostil, cruel y de carestía, comer seres humanos no debería ser una experiencia demasiado traumática (es un suponer mío).

El rico yacimiento arqueológico de Atapuerca (uno de los más importantes del mundo), se empezó a excavar en el último cuarto del siglo pasado. Aún se siguen produciendo hallazgos importantes. El conjunto arqueológico consta de distintas zonas, conocidas como Sima del Elefante, Galería, Sima de los Huesos... Pero es en la llamada Gran Dolina, donde se produjo un hallazgo de una trascendencia sobresaliente: se encontraron los restos de unos seres humanos de unos 800.000 años de antigüedad (lo más antiguos en la época en que se encontraron en Europa). Aquellos individuos que se encontraron, que eran muy jóvenes, y tenían diferencias morfológicas con el Homo heidelbergensis, que era el ser humano europeo hallado más antiguo hasta la época (unos 500.000 años). Por ello, se pensó que era una especie nueva, a la que se le bautizó como Homo antecessor.




Los restos de Homo antecessor hallados presentaban unos cortes producidos por unas herramientas afiladas que, además, eran muy similares a los presentados en los huesos de animales que habían sido consumidos por algún ser humano. Ello indicaba que, muy posiblemente, aquellos individuos, la mayoría niños, habían sido cortados en pedazos y consumidos por algún miembro de su clan o de algún otro grupo vecino o recién llegado.




Hasta la fecha, es el caso de canibalismo más antiguo del que se tiene conocimiento.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Filípides, ¿el primer maratoniano?

La leyenda cuenta que los persas quisieron conquistar Grecia. Eso si es cierto. Desembarcaron un gran ejército en las llanuras de Maratón y, desde ese lugar, pretendían tomar primero Atenas y, después, el resto de la Hélade. Los atenienses, prácticamente sin la ayuda del resto de los griegos, si exceptuamos un pequeño contingente de soldados plateos, plantaron cara a los asiáticos en dicha llanura, les hicieron morder el polvo, estando en gran inferioridad numérica, y les persiguieron hasta los barcos que estaban anclados cerca de la costa. La victoria fue aplastante. Los atenienses mandaron a un corredor, llamado Filípides, para participar la buena noticia a los habitantes de Atenas. La distancia entre ambos puntos era de unos 40 kilómetros de distancia, y cuando llegó el corredor para decir que los atenienses habían vencido la batalla, cayó muerto debido al gran esfuerzo realizado. En su honor se celebra en la actualidad una modalidad de carrera a pie llamada Maratón, que consta de poco más de 42 kilómetros.




En lo referente a la batalla, si es completamente cierta la información añadida. En lo respecto al mensajero, se pueden aclarar unas pocas cuestiones que están poco definidas.

Cuando los persas desembarcaron en las costas griegas, se envió a un corredor llamado Filípides, que recorrió la distancia desde Atenas hasta Esparta (es decir, 240 kilómetros) en menos de dos días (se ha comprobado, en los tempos recientes, que es una hazaña posible para un ser humano debidamente entrenado), para pedir refuerzos de su ejército. Los espartanos negaron la petición de auxilio, debido a que estaban celebrando unas fiestas religiosas; en realidad, parece ser, estaban ocupados en aplastar una rebelión  de los mesenios. Esa es la razón por la cual los atenienses lucharon prácticamente solos en la batalla de Maratón.

Una vez que finalizó dicho enfrentamiento, y los persas hubieron embarcado y pusieran rumbo hacia Atenas, se dice que los griegos enviaron un mensajero para avisar a la urbe griega, no sólo de la victoria que se había producido, sino, algo mucho más importante, que los persas, resentidos por la derrota, se dirigían hacía la ciudad, desprovista del grueso del ejército que se encontraba en Maratón para defenderla, para avisarlos debidamente. El nombre de dicho corredor es Tersipo Erquieo (según el historiador Plutarco), o Eucles (según otros). Según Luciano (un historiador muy posterior), fue Filípides el que llevó la noticia. Algunos eruditos modernos piensan que no se envió a ningún corredor.




Al final, después de una marcha forzada que dejó exhaustos a los hoplitas griegos, que ya estarían agotados de luchar en la encarnizada batalla de Maratón, llegaron a Atenas con suficiente prontitud para que la flota persa, que los veía en la lejanía, desistiera de desembarcar en tierras griegas. De esta manera, Grecia se salvó de la amenaza de la invasión, durante unos cuantos años.


Fuente principal: "Desafío heleno a Persia", de Nicholas Sekunda.

martes, 29 de octubre de 2013

El código de Hammurabi. ¿Fué el primero?


La estela del código de Hammurabi fue descubierta en 1901 por el arqueólogo francés Jacques de Morgan. Después, fue llevada al museo del Louvre y, desde entonces, permanece expuesta allí. El código consta de un prólogo, el cuerpo legal y un epílogo; tiene 282 artículos, aunque algunos se han perdido. Las leyes están inspiradas por los dioses. Así, según el relieve de la parte superior de la estela, el dios Shamash (de la justicia) hace entrega al rey de Babilonia de dicho código. Las leyes incluidas en él tratan de distintos tópicos jurídicos: derecho penal (ley del Talión), matrimonio, divorcio, ventas y depósitos, esclavitud y robo…; distingue tres categorías de ciudadanos: awilum (ciudadano de pleno derecho), muskenum y wardum (esclavo). Probablemente la estela con el código grabado, estuvo expuesta públicamente en el templo para que el litigante que iba en busca de justicia pudiera leer, o hacer que le leyeran, la regulación real del derecho que le asistía. Los fines que perseguía eran el de la unificación del derecho en el reino y la regulación de los precios.
 
 

Pero realmente, ¿ha sido el primer código de leyes escrito por el hombre que ha sido descubierto? ¿Es el código de Hammurabi el más antiguo de los que se ha conservado?

En contra de la creencia generalizada, no es el de Hammurabi el corpus de leyes más veterano. Hay tres que le superan en antigüedad.

El código de Lipitistar, rey de la ciudad-estado de Isin, ha sido fechado hacia el año 1860, es decir, es casi 100 años más antiguo que el de Hammurabi. De él, se conservan casi 37 artículos completos. Los temas de que tratan son derecho mercantil, de familia, herencias, delitos de sangre, y delitos contra la propiedad.

El códice de Eshnunna es también más antiguo que el de Hammurabi, pero el primero de la historia universal es el de Urnammu, rey de Ur (hacia el 2050 a.C.). Las pocas leyes que se conservan de él, son de derecho penal y, caso curioso, ya se admite la compensación económica en los delitos de sangre.

Seguramente, hay muchos más códigos de leyes tan antiguos, o más, que los descritos que se han perdido para siempre o que los arqueólogos no han podido todavía hallar.
 

 
 
Fuente principal: Historia Universal, Edad Antigua de R. López Melero y otros.

sábado, 14 de septiembre de 2013

¿Que antepasado de Juan Carlos I murió luchando contra los vikingos?

Juan Carlos I es el actual rey de España. Fue proclamado en 1975, tras la muerte del dictador Franco. Al ser perteneciente a la dinastía Borbón, sus ancestros se remontan hasta el primer rey de esa dinastía en España, que fue Felipe V.


El rey Juan Carlos I de España.
 
 
 
Felipe V era nieto del gran rey francés Luis XIV, el rey sol. Éste era, igualmente, de la dinastía Borbón, que había sucedido a la Valois en el siglo XVI en el trono de Francia. Igualmente, los Valois habían sustituido a los Capeto. Tanto la dinastía de los Valois como la de los Borbón, realmente eran líneas de las de los Capeto, por lo que ha habido una continuidad genética desde que se sentó en el trono francés Hugo Capeto.
 
 
 
Hugo Capeto.



Hugo Capeto era hijo del duque de París, Hugo el Grande. Éste, a su vez era sobrino de Eudes I que combatió a los vikingos, de forma valerosa, durante el gran asedio de París de los años 885-6. Tan destacada fue su defensa, y tan desastrosa la acción del rey francés Carlos III el Gordo, que fue proclamado rey entre los años 888-898, por lo que fue, verdaderamente, el primer rey Capeto de Francia. Pero, no hubo continuidad dinástica, porque le sucedió un rey carolingio. Sólo, cuando subió al trono Hugo Capeto, y asoció al mismo a su primogénito sentando las bases de su sucesión, es cuando hubo esa continuidad y estabilidad dinástica.

Eudes I, el héroe que había salvado París de las hordas vikingas, y que es antepasado del actual rey de España, Juan Carlos I de Borbón, por lo tanto no murió combatiendo a aquellos, y no es el personaje que buscamos (el título de la entrada de este post es "¿que antepasado de... murió luchando contra los vikingos?).


"El conde Eudes defiende París contra los vikingos", cuadro de Jean-Pierre Franque (1837).
 
 

Fue el padre de Eudes, un tal Roberto el Fuerte, el que murió combatiendo contra un ejército vikingo que estaba al mando de uno de los hijos de Ragnar Lothbrok, Hastein. Éste, previamente se había unido al ejército de Salomón I de Bretaña y, durante batalla de Brissarthe (866), el valiente Roberto fue muerto, mientras sus tropas asediaban una iglesia donde se habían refugiado las tropas enemigas. En cuanto murió, sus tropas se desbandaron y la batalla fue perdida.

viernes, 26 de julio de 2013

¿Llevaban los vikingos cuernos en los cascos?

          Parece ser que no. La imagen de un vikingo con un casco con cuernos es realmente falsa. No hay nada más que ver las muestras que nos ha dado la arqueología de como se veían a sí mismo los vikingos.



 
 
 
          Esta estatuilla de bronce que representa al dios Thor fue hallada en Islandia, y es del año 1000 aproximadamente (época vikinga). El casco que corona a la pieza es de tipo cónico sin ninguna clase de adorno o protuberancia. La siguiente imagen se encontró en el monasterio de Lindisfarne, y se cree que la hicieron los monjes, mientras estaban sitiados por los vikingos, antes de de ser asaltados y pasados a cuchillo. En la estela no se aprecia que llevaran casco los asaltantes, aunque si se aprecia con nitidez las armas de ataque.
 
 
 
 
 
 
          El vikingo de la siguiente imagen es de una talla en alce procedente de Sigruna (Suecia). El casco es de tipo cónico con protección nasal.
 
           

 
 
          Hasta ahora, la arqueología ha hallado un único casco vikingo que está datado en el siglo IX. Que se haya encontrado un único ejemplar, puede indicar que la mayoría de los vikingos no contaban con esa protección, y que los cascos estaban reservados para los jefes y reyes.
 
 
 
Casco de Gjermundbu, el único ejemplar de casco vikingo hallado hasta la fecha