Buceando en la leyenda

Buceando en la leyenda

miércoles, 27 de mayo de 2015

Inventos españoles para ir a la guerra (y uno que no lo es).

La historia de España ha estado siempre plagada de guerras. Además de momentos de grandeza militar, y otros de sonados fracasos, los españoles también aprendimos a inventar armas con las que combatir al enemigo. La siguiente lista de ingenios intenta demostrar el genio de unos antepasados míos que, además de valientes en el campo de batalla, sabían poner su inteligencia para crear unos infernales artilugios que podían ayudar a vencer en el campo de batalla.

-El autogiro fue invención del ingeniero Juan de la Cierva, que en 1923 lo hizo volar por primera vez en el aeródromo de Getafe (Madrid). Ese aparato es el precursor del actual helicóptero, indispensable en numerosas tareas bélicas como transporte de tropas y material, de apoyo terrestre, traslado de heridos...

Autogiro de Juan de la Cierva.
 

-En 1888 se botó el submarino inventado por Isaac Peral. Era una nave magnífica, con dos motores eléctricos, con tubo lanzatorpedos, periscopio... y encima funcionaba bien. Por ciertos intereses oscuros el invento sería desechado por la Marina española.

-Apenas un año antes, en 1887, el astillero inglés James and George Thompson sacó adelante un diseño del teniente de navío español Fernando Villaamil. Era un barco capaz de navegar grandes distancias en mar abierto, y cuya función era defender a las grandes unidades de las distintas flotas de los pequeños, peligrosos y maniobreros torpederos. Fue bautizado como Destructor. Desde entonces hasta la actualidad, el destructor es considerado como un tipo de barco fundamental en cualquier marina del mundo, con misiones tan importantes como la de servir de escolta a grandes buques como son los portaaviones.

Fernando Villaamil murió de manera heroica luchando en la batalla de Santiago de Cuba (3 de julio de 1898), como otros tantos héroes olvidados españoles. A bordo del destructor Furor, el tipo de barco que él mismo diseñó, se hundió con el resto de la flota hispana y más de 300 marinos españoles.

-El Cóctel Molotov recibió este nombre en "honor" de Viacheslav Molotov, alto cargo de la Rusia comunista, cuando se produjo la guerra ruso-finesa de 1939. Es un arma casera fácil de fabricar, que consta de distintas sustancias inflamables, como la gasolina, introducidas en una botella de vidrio, con una mecha en la que un simple trapo de tela puede servir de mecha. Poco antes, en la guerra civil española (1936-1939), los republicanos la usaron en su lucha contra el bando nacional. 

-El arcabuz fue una de las primeras armas de fuego fabricadas para que los soldados de infantería de los siglos XV y XVI pudieran luchar mejor contra las últimas cargas de caballería acorazada que se iban a producir en las postrimerías de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna. Fue el arma de los afamados tercios españoles, los dueños del campo de batalla europeos en casi dos siglos. Fue un arma fundamental en las victorias del Gran Capitán en Italia, o de los conquistadores de América, por poner solo dos ejemplos. Aunque no se sepa su origen cierto, pudo ser también un arma inventada en la Península Ibérica.

-En la Edad Media, para poder tomar un castillo enemigo, algo realmente difícil, solo había dos maneras fundamentales, o rendirlo por hambre, tras un largo asedio, o tomarlo al asalto, algo realmente costoso en vidas humanas. Si se tomaba esta última opción, había una método que podía ayudar bastante: hacer un largo túnel subterráneo que llegara hasta los cimientos, hacerlos arder y provocar con ello la caída de un lienzo de la muralla, algo que hacía abrir una brecha vital por la que poder introducir una fuerza de infantería en el interior de la fortaleza.

Con la llegada de la pólvora a Europa se cambió la forma de hacerlo: la construcción del túnel se seguía produciendo, pero en vez de hacer una hoguera debajo de los muros, se fabricó una mina terrestre que los hacía explotar, algo sin duda más efectivo. La primera vez que se produjo este hecho fue en el asedio de Málaga (1487), por parte del ejército de los Reyes Católicos, en su lucha contra las últimas fuerzas musulmanas que permanecían en la Península Ibérica.


Galeón.


-El galeón fue el barco español típico de la edad imperial. Un barco a vela, con cañones a bordo para enfrentarse a los navíos enemigos, y con suficiente capacidad para llevar mercancías de un continente a otro. Con este tipo de barco los españoles navegaron por todos los mares del mundo.

-La falcata fue el arma típica de los íberos en la Hispania prerromana. Aníbal, que dispuso de mercenarios peninsulares para luchar en sus campañas italianas, dispuso de bravos guerreros con falcatas. Era una especie de sable, ideal para un jinete que luchaba contra los soldados de a pie. Pero los íberos (ancestros de los actuales españoles) no la inventaron. Parece ser que sus orígenes se encuentran entre las poblaciones antiguas de la región de Illiria (actual Croacia), de donde se expandió a Grecia, sur de Italia y la Península Ibérica.

Entre el ajuar de la Dama de Baza se encuentra una falcata íbera. La hermosa escultura se encuentra en el Museo Arqueológico de Madrid.



Fuentes:

-Histocast.
-Wikipedia.
-Batallas decisivas, de J.F.C. Fuller.
-Breve Historia de los Íberos, de Jesús Bermejo Tirado.





sábado, 9 de mayo de 2015

¿Existió Ben Hur? ¿Y Mesala?

Los actores Charlton Heston y Stephen Boyd protagonizaron en 1959 el conocido film Ben Hur, repetido de manera incansable por la televisión, sobre todo en fechas tan cristianas como la Semana Santa y la Navidad. No puedo disimular mi admiración por la historia que narra, que es una versión adaptada de la novela del escritor norteamericano Lewis Wallace, y publicada en 1880. Wallace es más conocido por haber escrito este libro, que por su carrera de militar, que le llevó a ser general del Ejército de la Unión durante la Guerra Civil Norteamericana; no es mala cosa ser famoso por haber usado la pluma, cuando también se ha usado la espada.

Escena de la película, con Charlton Heston  (Ben Hur) y Stephen Boyd (Mesala) cuando eran todavía amigos.



Una película de 1925, en blanco y negro, ya había adaptado la novela del escritor norteamericano previamente. La historia puede resumirse como el enfrentamiento del judío Ben Hur con el general romano Mesala, amigos de juventud, y encarnizados enemigos tras la venganza producida por este último sobre la familia del anterior, tras la negativa a ayudarle a ocupar Palestina a la causa imperial romana; el fondo de la cuestión es que el odio (el del protagonista) le ayudó a sobrevivir, pero no a vencer a su enemigo, lo que conseguiría, a la postre el amor y el perdón. En definitiva, es una historia muy cristiana.

Ben Hur no es una novela histórica al uso, sino que es una historia que aprovecha un periodo histórico pasado en concreto, la época de Jesucristo, que aparece, por cierto, en la película varias veces y que marca los tiempos de la trama principal (le da agua al protagonista cuando más desesperado estaba, que es testigo, además, de su crucifixión), y que describe un relato de lo más original. Por lo tanto, se puede afirmar que el personaje de Ben Hur no está basado en un modelo real.

¿Y que podemos decir del malvado Mesala?

En el año 2012 se produjo en un la isla de Elba, bastante conocida por Napoleón por haber estado allí durante meses de "vacaciones forzosas" antes de volver a su amada Francia para acabar su obra de guerra y muerte, un hallazgo arqueológico sorprendente: se excavó la mansión de un rico romano que había vivido antes del siglo I d.C., fecha en la que la casa se incendió. La conocida como Villa le Grotte, albergaba un conjunto de esculturas que representaba el mito griego de Níobe, que aparecía en la Metamorfosis de Ovidio. Esto no es baladí, como aclararé un poco después.

Restos de la Villa de Mesala.


Gracias a las inscripciones impresas en unas tinajas de vino, que habían sido halladas en las excavaciones arqueológicas, los investigadores pueden afirmar que la mansión pertenecía a Marco Valerio Mesala Corvino (64 a.C.-8 d.C.). Como Wallace, el escritor de Ben Hur, Mesala fue general y escritor, además de político. Unas veces luchando con los republicanos, y otras siendo amigo del que llegaría a ser el emperador Octavio Augusto, Mesala escaló distintos puestos y llegó a sobrevivir, que no es poco, en un periodo tan convulso de la Historia de Roma, lleno de intrigas y de guerras civiles, que llevaron a la República a convertirse en el Imperio más longevo de la Historia de la Humanidad.

Durante la batalla de Filipos (42 a.C.) estuvo con los republicanos. Después se unió a Marco Antonio, pero al darse cuenta de que Cleopatra le llevaba a la ruina, se pasó al bando de Augusto. En la batalla de Actium, mandaba el centro de la flota, donde se distinguió por su habilidad. Tras la guerra, fue prefecto en Asia Menor, en Roma también; la República ya había dejado de existir, eran los tiempos del Imperio. Parece que se retiró de la vida pública hastiado de la política.

En el plano cultural, restauró algún camino, se construyeron hermosos edificios gracias a su iniciativa, fue amigo de escritores como Ovidio (es momento de recordar lo que dije anteriormente de las estatuas que se habían hallado en su mansión, ya que según algunos eruditos modernos afirman que Ovidio fue el que incitaría a su amigo a decorar su jardín con las esculturas de Níobe), y se rodeó de otros literatos, en lo que es conocido como el "Círculo de Mesala". Así mismo, fue autor de varias obras, aunque la mayoría se hallan perdidas en la actualidad.


Esta parte de la  escultura llamada "Apoteosis de Claudio", es muy probable que hubiera pertenecido al ara funeraria de Mesala. La podéis ver en el Museo del Prado de Madrid. Una razón más para visitar esta gran ciudad de España.


Aunque tuvo una vida bastante plena en lo profesional, no he encontrado nada que lo relacione con el personaje de la novela, si exceptuamos el nombre... Ni siquiera estuvo destinado en Palestina luchando contra la insurgencia de los judíos, aunque si estuvo cerca, en Siria, pero fue combatiendo contra los restos del ejército de Marco Antonio. Cuando Mesala murió (hacia el año 8 d.C.), Jesucristo era apenas un niño. Aún así espero que os haya gustado el post, ya que considero que la historia era interesante de contar.


viernes, 1 de mayo de 2015

Los aviones-cizalla del Sinaí.

De todas las misiones aéreas que se han producido en todas las guerras desde que aparecieron los aviones de combate, hay una que destaca por ser de lo menos ortodoxa. El escenario fue la península del Sinaí, y la fecha elegida el 29 de octubre de 1956. El conflicto, no creo que sea muy recordado, es llamado la guerra del Sinaí o la Crisis de Suez, y fue motivado por la decisión del presidente egipcio, más bien dictador, Nasser, por nacionalizar dicho canal y arrebatárselo a los franceses y británicos. La reacción de estos no se hizo esperar que, junto a los israelíes, lanzaron un ataque fulminante que acabaría destruyendo el débil ejército egipcio en unos pocos días. La decidida intervención de la ONU acabó con la guerra, y Nasser hizo creer a su pueblo que la derrota militar no significaba nada en comparación con la victoria política que suponía la retirada de las fuerzas extranjeras; los egipcios, que adoraban a su líder, por cierto, le creyeron sin dudarlo un momento.

Resumiendo mucho, estos fueron los acontecientos en los que se enmarcan la historia que voy a explicar a continuación. A una escuadrilla aérea israelí de aviones P-51 Mustang de hélices, veteranos de la Segunda Guerra Mundial (en los años 50 del pasado siglo se empezaron a introducir los aviones a reacción, que llegaban a alcanzar la velocidad del sonido), le encomendaron la tarea de inutilizar unos cables telefónicos que enlazaban las comunicaciones de las fuerzas egipcias acantonadas en el Sinaí con el Estado Mayor que estaba al otro lado del Canal de Suez, en el mismo Egipto. Dicha unidad recibía el nombre de Caballos Salvajes.



No conozco la razón de porque no se pensó la opción de ametrallar o bombardear dichas instalaciones, pero me imagino que sería por la dificultad de encarar dichos blancos con el armamento convencional de esta época o por que no se quería llamar mucho la atención. El caso es que era necesario borrar del mapa dichos cables ya que el primer golpe de la guerra los iban a lanzar los soldados judios, mediante el lanzamiento de una fuerza paracaidista en el paso de Mitla, y era necesario que esa información no llegara de forma inmediata a las Altas Esferas egipcias.

El día en cuestión salieron dos parejas de Mustang de las bases aéreas israelíes, con los pilotos Livne, Amitai, Krassenstein y Zeitlin a los mandos de dichos aparatos. A los aviones se les habían añadido unos artilugios que podían incorporar unos cables largos que actuarían de cizallas cortadoras de hilos telefónicos; los ensayos secretos realizados previamente habían producido diversos resultados. La misión iba a se arriesgada, pero era vital que saliera bien para que el resultado de la campaña fuera favorable para Israel: la victoria dependía de la actuación de cuatro pilotos con aviones de una guerra que había acabado hacía más de 10 años. En cambio, los egipcios contaban en sus filas con cazas Mig-15, lo último en tecnología soviética, aparatos que alcanzaban la velocidad del sonido (más de 1000 km/hora), muy por encima de los 320 km/h que lograban superar los viejos Mutang israelíes, cargados con los cables cortadores.

Los P-51 alcanzaron los objetivos a la hora prevista (los paracaidistas todavía no habían saltado sobre Mitla), pero habían perdido los cables por el camino. Como buenos soldados que eran, y con iniciativa, pensaron que no había que tirar la toalla, e idearon un Plan B sobre la marcha: ¡cortarían los cables con las hélices de sus viejos aparatos! Como no habían ensayado el plan previamente, no conocían como iba a afectar el impacto de los cables sobre sus aviones, lo que era un riesgo muy importante para ellos. Pero no lo dudaron y encararon sus objetivos con decisión. Tras diversas maniobras se lanzaron sobre las instalaciones telefónicas y las desbarataron, dejando incomunicadas a las tropas egipcias del Sinaí las primeras vitales horas, durante las cuales las tropas judías se lanzaban al ataque.

Cierto es que los egipcios se dieron cuenta del corte de sus comunicaciones, y empezaron a usar circuitos alternativos, como la radio, pero a posteriori, cuando las primeras batallas ya se habían producido, con resultado satisfactorio para Israel.

Este ejemplo de buen hacer, sumado al ingenio y la iniciativa de unos pilotos, supusieron un factor importante en la vistoria final. Los P-51 siguieron luchando el resto de la campaña, apoyando con eficacia las operaciones terrestres, aunque su baja velocidad los hacía un fácil blanco para las modernas defensas antiaéreas de los árabes, que se cobraron un alto peaje de 9 Mustangs derribados.
En resumidas cuentas, es evidente que el Estado de Israel le debe mucho a este venerable avión de la Segunda Guerra Mundial.


-Fuente consultada: Héroes, de David Eshel.

jueves, 16 de abril de 2015

Gandhi, los defectos de un gran hombre.

Mahatma Gandhi (1869-1948) no necesita grandes presentaciones, ya que es un personaje de lo más conocido. Icónico y admirado, no sin razón, por todo aquel que cree que los problemas de tipo político se pueden solucionar de una forma distinta, sin usar la violencia.

¿Quien no ha oído el término "huelga de hambre"? Es un método muy radical usado por gente muy desesperada que intenta conseguir algún tipo de reivindicación, que la considera de justicia, en la que el individuo, o un grupo de personas, dejan de alimentarse hasta conseguir un objetivo. Pues bien, fue Gandhi el primero en usar dicho método.

La resistencia pasiva, la no violencia, el manifestarse y aguantar estoicamente la represión policial y militar sin querer responder ante ella... Todo fue empleado por Gandhi, primero en Sudáfrica, que fue su primer campo de batalla, donde quiso conseguir que los emigrantes indios tuvieran los mismos derechos que el resto de la población, y después en la India, su propio país, que se hallaba en manos del gobierno británico.



Gandhi fue el artífice de la independencia india, sin levantar un solo arma, sin incitar a nadie a que lo hiciera. Si vemos las terribles cifras de pérdidas humanas producidas en las guerras de la independencia de países como Argelia o Vietnam (un millón de muertos juntados en ambas guerras), por poner solo dos ejemplos, ante el colonialismo de Francia, no nos queda más remedio que poner en valor las soluciones pacíficas del pequeño y escuálido personaje.

Mohandas Karamchand Gandhi, en realidad se llamaba así, fue encarcelado varias veces. Ante el monopolio impuesto por los británicos en la industria de la sal, un producto fundamental para la conservación de los alimentos, Gandhi inició una marcha de casi 300 km hasta el océano Índico, con multitud de seguidores, que le llevó varios días de camino. Fue un gesto simbólico que incitaba al resto de la población a no consumir algo vendido por los ingleses, y a obtenerlo de forma gratuita en el mar.

Gandhi fue asesinado por un nacionalista indio en 1948. Antes de fallecer pudo cumplir su sueño de ver a su nación libre del dominio de una potencia extranjera. Cuando la independencia se hizo efectiva, las comunidades musulmana e hindú se empezaron a atacar entre ellas, degenerando en una violencia que produjo unas 500.000 víctimas mortales. Profundamente entristecido, Mohandas se declaró en huelga de hambre. Era tan grande su figura, y tal el prestigio que irradiaba en toda la población, que las luchas cesaron.  Aunque merezca todo el respeto y devoción, no sólo del país que le vio nacer, si no del resto de la humanidad, no se pueden pasar por alto sus contradicciones como ser humano que fue:

-Su mujer, Kasturba, murió estando en la cárcel, estando presa junto a Gandhi. Contrajo una enfermedad que derivó en neumonía. Los médicos estaban dispuestos a inyectarle penicilina, medicina que le hubiera salvado la vida. Gandhi se negó a que una aguja profanara el cuerpo sagrado de su esposa.

-En cierta ocasión, se presentaron ante él unas mujeres indias que habían  sido violadas por unos hombres musulmanes. Gandhi les sugirió que se suicidaran para que los violadores sintieran remordimientos y no volvieran a cometer el mismo delito.

-Muy entregado al pueblo, aunque descuidado en el cuidado de sus hijos, Gandhi tuvo que ver como uno de sus vástagos se entregaba a la bebida y a la prostitución. Él siguió entregado a la causa que perseguía.



Fuentes consultadas:
-Potcast de Onda Campus Radio dedicado a Gandhi.
-Documental de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=cxZDoT72oP4
-Wikipedia.



jueves, 9 de abril de 2015

El otro "milagro alemán".

Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial Alemania estaba tan devastada militar y económicamente que pareciera que no se iba a recuperar en muchos años. En tan sólo unos 20 años se convirtió en una de las locomotoras en la economía europea, es lo que se conoce como el "milagro alemán".

Un poco antes, en octubre de 1929 se hundieron los índices bursátiles de Nueva York, produciéndose el famoso Crac de la Bolsa, convirtiéndose en el inicio de una de las mayores catástrofes económicas de toda la Historia. La crisis pasó de Estados Unidos, la primera potencia económica de ese momento, al resto del mundo. Al centro de Europa también llegó.

Como es bien sabido, Alemania fue también protagonista del primer conflicto mundial de 1914 a 1918. Aquella guerra acabó liquidando hasta 4 imperios, el ruso, el alemán, el austro-húngaro y el otomano. Alemania, que la empezó siendo una gran potencia militar y económica, acabó vencida y hundida su economía. Las enormes compensaciones que debía pagar a las naciones ganadoras ralentizaron su recuperación. Mientras el crédito llegaba de Estados Unidos y de Inglaterra, la economía alemana se pudo mantener a flote..., hasta que sucedió la catástrofe: la Bolsa norteamericana quebró un famoso Jueves Negro.


Imagen de la Bolsa de Nueva York.


En el país germano dejaron de llegar los dólares del otro lada del Atlántico, y la situación se volvió insoportable. El hambre y el paro sacudieron la nación; se calcula que el paro se elevó en 1933 hasta los seis millones de alemanes, es decir, un 40% de la población activa!

Como se había quedado sin colonias tras la Gran Guerra, Alemania no se pudo apoyar en ellas para afrontar la crisis, como así hicieron los británicos. Tampoco contaba el gobierno con liquidez para emprender grandes intervenciones en la economía, como las efectuadas por el gobierno norteamericano. Para empeorar las cosas, los nazis se auparon al poder.

No es plan de ponerse a defender a un gobierno tan nefasto y asesino como aquel, pero lograron una especie de milagro en la economía alemana ya que vencieron la crisis y redujeron el paro hasta el 0 % en sólo unos pocos de años, hasta 1939, justo antes de que comenzara la siguiente guerra mundial. Entre otras reformas realizadas fue la de devaluar los salarios (no existían sindicatos que opusieran mucha resistencia), hacer muchas obras publicas y generar una economía de tipo armamentístico que adelantaba la atmósfera de la guerra en ciernes, autarquía respecto al exterior, absorción del paro con la inversión estatal...

La pena es que la recuperación económica alemana de los años 30 del siglo pasado no acabara en nada bueno...


Fuente: El Crac de 1929, de Historia 16.

domingo, 15 de marzo de 2015

Los reyes caídos en la batalla.

Ser monarca era un oficio peligroso en la Edad Media. Además de gobernar, debían hacer acto de presencia en los campos de batalla dando ejemplo a sus huestes, compartiendo así los riesgos de un combate. Haciendo la función propia, también, de un general, los reyes se solían colocar en la retaguardia y se rodeaban de un selecto grupo de adiestrados y fieles guerreros que hacían la función de guardaespaldas. Si el rey caía, era porque sus fieles soldados de élite ya habían muerto intentando salvar la vida de su señor.

Hubo tres grandes monarcas ingleses que murieron así, espada en mano, con valor. Empecemos por orden cronológico:

-Harold II Godwinson fue el último rey anglosajón. Su ascenso al trono fue tan rápido como su caída (podéis ver las entradas de mi blog relacionadas con el tema). Fue proclamado a la muerte de  Eduardo el Confesor que no dejó descendientes. En la batalla de Hastings se rodeó de un selecto grupo de guerreros houscarles, muy bien armados y fieros, cuya ética guerrera provenía de siglos pasados: no podían sobrevivir a su rey. Hay un representación de su muerte en el afamado Tapiz de Bayeux, un documento gráfico único (una auténtica joya de la historia):

La interpretación más plausible de esta escena es la de que el rey Harold aparece dos veces: primero, como el guerrero que sujeta una flecha que se le ha clavado en el ojo, y , después, como el que cae rematado ante la espada de un caballero normando.


Según una crónica del siglo XII posterior a los hechos, el cadáver del rey Harold no pudo ser identificado en un primer momento debido a las terribles heridas que sufrió en la cara, causadas por la flecha que le atravesó uno de los ojos (posiblemente sufrió más daños por otros medios). Tras reconocer las marcas características de su cuerpo, cuestión que muy poca gente conocería, su viuda pudo identificar a su esposo entre montones de cadáveres, pudiendo ser enterrado.

-Con la muerte de Harold en 1066 acaba una era en Inglaterra y empezaba otra, la de los normandos. Uno de sus más afamados reyes-guerreros fue, sin duda, Ricardo I Corazón de León. Gran monarca, hijo de grandes reyes (Enrique II de Inglaterra Leonor de Aquitania), cruel a veces (célebre fue una matanza protagonizada por él en Tierra Santa), archienemigo del gran líder musulmán Saladino, capturado y hecho prisionero por un rey cristiano cuando regresó de las Cruzadas... en fin, de la vida del rey Ricardo se saben muchos detalles, aunque no ocurre lo mismo con su muerte, que aconteció en 1199, mientras sitiaba el castillo de un noble díscolo en el norte de Francia. Una flecha perdida alcanzó a Ricardo que decidió asaltar la fortaleza igualmente. Una vez tomada, los médicos intentaron salvar la vida de aquel que tantos combates había protagonizado, pero no pudieron hacer nada para evitar su fallecimiento. Aquel día murió un auténtico rey legendario.

-En cambio, el rey Ricardo III, aquel que ha sido recientemente identificado con técnicas modernas de análisis de ADN, y cuyos restos fueron hallados hace poco debajo del suelo de un parking, nunca ha gozado de la magnífica reputación de Ricardo Corazón de León. Al contrario, de una manera injusta quizás, ha sido acusado de la muerte de sus dos sobrinos, cuya desaparición le permitió acceder al trono de Inglaterra. Además, el escritor universal Shakespeare no le dejó en muy buen lugar cuando escribió la obra de teatro que lleva el nombre del rey inglés del que estoy hablando. El caso es que una terrible guerra civil asoló Inglaterra en la fase final de la Edad Media. El motivo principal de tal contienda era que una dinastía debía de conseguir el poder. Por un lado estaban los York, y del otro los Lancaster, y la batalla decisiva se libró en Bosworth, en 1485. Nunca se sabrá si Ricardo III fue el verdugo de sus sobrinos, pero lo que si es cierto es que ese día fue traicionado por algunos de sus nobles, y ese factor contribuyó a que fuera derrotado y muerto; todas las fuentes escritas, incluso las de sus enemigos, aseguran que murió empuñando un arma hasta que fue rodeado, y muerto luchando con extraordinario valor. Su cadáver fue ultrajado y exhibido ante la mirada indiferente del noble que ganó la batalla, la corona y la partida, Enrique Tudor, el futuro Enrique VII. Las decena de heridas graves que presentan los actuales restos del monarca certifican la muerte violenta que sufrió Ricardo III durante la terrible batalla.


Ricardo III en la batalla final.
 
 
 
 
Bibliografía:
-El auge de los Tudor, de Christopher Gravett.
-La formación de Inglaterra, de Isaac Asimov.
-Hastings 1066, de Christopher Gravett.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Los "trasatlánticos" de la Antigüedad.

Aunque sea una frase muy sobada esa que dice: "está ya todo inventado por los antiguos", hoy hablaré sobre un tema que la corrobora una vez más, la de los barcos de lujo de la Edad Antigua.

Cuando vemos por la tele los enormes y magníficos buques de pasajeros, con un poco de envidia eso es cierto, plagados de grandes lujos como restaurantes, tiendas de ropa, piscinas, y un largo etcétera que hacen las delicias de los que los disfrutan, la mayoría de la gente no hubiese adivinado nunca que hace más de 2.000 años existía algo enormemente parecido.

Habían ciertos barcos de carga, ya sabéis aquellos llenos de ánforas de aceite y vino, entre otras muchas cosas, que tenían espacio para llevar pasajeros y equipaje. Es de suponer que los precios del derecho a pasaje serían más baratos.

Además de esos, había naves que servían exclusivamente para transportar personas:

-Los phaseli eran bajeles para viajes largos en primavera y verano.

-Los barcos trirremes victoriae eran más ostentosos que los anteriores.

-Los más lujosos eran los "yates privados", entre los que destaca el Syracousia. Fue realizado por encargo de Hierón II de Siracusa (307-212 a.C.) al célebre inventor Arquímedes, que lo diseñó. El barco, una vez construido, medía 55 metros de largo y 14 de ancho. La magnífica construcción constaba de tres plantas. La inferior estaba destinada al equipaje y a la carga. La del centro constaba de 150 cabinas acomodadas para otros tantos pasajeros. La parte superior estaba dotada de torres con catapultas y balistas, además de 400 soldados que hacían la función de marineros, todo ello para dotar al navío de una excelente seguridad. Para el disfrute de los pasajeros, las instalaciones constaban de un gimnasio, una biblioteca y anexa una sala de lectura con forma de reloj de sol, unas termas, un comedor y un santuario dedicado a Afrodita Pontia. Todo ello estaba adornado con estatuas, pinturas, artesonados en techos y ricas molduras en puertas y paredes. Agua fresca en abundancia, contenedores de agua salada que albergaban peces vivos, jardines con árboles plantados..., en fin todas las comodidades que pudiera desear alguien adinerado dispuesto a pagar el viaje.


Ciudadanos italianos disfrutando de los restos del lago Nemi.


-Las naves suntuosas construidas por los emperadores Calígula, Domiciano o Agripa, fueron realizadas para el disfrute exclusivo de esos tales personajes tan poderosos. Dentro de este grupo, destacan los barcos del lago Nemi. Según el historiador romano Suetonio, el emperador Calígula (37-41 d.C.) mandó construir dos enormes embarcaciones para su disfrute, que serían botadas en el pequeño lago, a 24 km de la ciudad de Roma. En este caso, es fascinante comprobar como la Historia y la Arqueología van de la mano, ya que, de manera casi milagrosa, los barcos se preservaron casi intactos durante casi dos milenios en el fondo de aquellas aguas. Tras siglos de expolios, y es que se puede decir que los habitantes del lugar conocieron de siempre los pecios allí depositados, y algunos vanos intentos de recuperar las magníficas naves, en la época de Mussolini se hicieron los trabajos faraónicos de desecar el lago y extraer del fondo las estructuras de los barcos. Puede decirse que fue una de las pocas cosas buenas que hizo aquel fascista italiano, ya que todos los trabajos de transporte y restauración permitieron que los ciudadanos pudieran contemplar aquellas maravillas de la Antigüedad. De más de 70 metros de largo, de dimensiones colosales para aquella época, decorados con columnas, esculturas, mármol...; sistemas de calefacción, baños...; unas técnicas de construcción increíbles..., en fin hubiera sido uno de los grandes descubrimientos de arqueológicos de todos los tiempos, pero una bomba alemana en plena Segunda Guerra Mundial los destruyó para siempre...


Foto de uno de las barcos del lago Nemi.


Fuentes:
-Mediterráneo, de Pilar Pardo Mata.
-El blog Arquehistoria.
-El blog Arcana Mundi.

domingo, 21 de diciembre de 2014

El valor de las mujeres-soldado israelíes.

El papel de la mujer en las fuerzas armadas israelíes (FDI) está bastante extendido. Ellas están en innumerables puestos del ejército, liberando a los varones para que puedan cubrir las plazas de carácter combativo. Es decir, que no van a la primera línea de frente a luchar. De hecho, no combatieron ni en la guerra de los seis días, ni en la del Yom Kippur, ni en la reciente de Gaza..., aunque si lo tuvieron que hacer en la guerra de la Independencia (1948-1949), ya que la misma existencia del recién constituido estado de Israel estaba en juego, y es que cinco ejércitos de cinco naciones diferentes atacaron a la misma vez un pequeño país, con muy poca población judía por entonces, para apoyar a sus aliados palestinos.

En aquel conflicto murieron más de 6000 judíos, entre civiles y militares, casi un 1% de la escasa población en ese momento. Sólo en esa guerra, murieron más israelíes que en todas las guerras árabes-israelíes posteriores. Fue, sin duda, una auténtica tragedia. La situación fue tan desesperada que las féminas lucharon codo con codo con los varones judíos, y se dieron auténticos actos de heroísmo por parte de ellas. No conozco el número total de víctimas femeninas, pero seguramente fueron muchas.




Uno de los episodios en los que demostraron su valor se produjo en el kibutz (granja colectiva judía) Gesher, el 27 de abril de 1948. Tropas jordanas de la legión árabe (unidad de élite) se disponían a atacar la posición. Un kibutz es un conjunto de edificios e instalaciones dedicados a la explotación agropecuaria. La población está compuesta de hombres, mujeres y niños, es decir familias enteras. Viven en plena igualdad y de manera casi autónoma (tienen hasta sus propios médicos). Es un sistema  muy característico de Israel. Además de producir alimento, los habitantes de kibutz cuentan con armas ligeras que utilizan para defenderse de cualquier ataque militar. En la guerra de 1948-49, muchas de esas instalaciones fueron atacadas por los árabes, produciéndose auténticas batallas. No hace falta decir, que constituyeron un factor fundamental para que Israel sobreviviera a aquella dura guerra.

Antes de que los árabes llegaran, los niños fueron evacuados del kibutz de Gesher. Sus padres y sus madres se quedaron para defender su modo de vida y de trabajo, además de su propio país. Entonces, ante una más que previsible derrota, decidieron que debían adoptar una dramática solución: para que los niños no se quedaran huérfanos de ambos padres, uno de ambos se iría del campo de batalla, mientras que el otro se quedaría para luchar hasta el final, si era menester. Sin dudarlo muchas mujeres se quedaron, dejando a los maridos marchar.

Tras días de intensos combates, los árabes se retiraron después de fracasar en intentar tomar el kibutz de Gesher.




(minuto 30 aproximadamente)


martes, 16 de diciembre de 2014

¿Existieron los Demonios de la noche?

En 1996 se estrenó la película norteamericana Los demonios de la noche. Tales bestias eran dos leones que devoraban trabajadores de un ferrocarril que se estaba construyendo en Kenia, por parte de los ingleses que en ese momento estaban en pleno proceso de colonización del continente africano. Al ingeniero militar John Henry Patterson (protagonizado por el actor Val Kilmer), se le encomienda la difícil tarea de acabar con la actividad de los felinos, que no se cansan de alimentarse con la carne fresca que les proporciona su actividad de matar a los pobres trabajadores indígenas. Para poder cumplir con su cometido cuenta con la ayuda inestimable cazador Charles Remington (en la piel de Michael Douglas). La superstición de las gentes de lugar, sumado a la dificultad de cazar a las bestias que burlaban con facilidad las ingeniosas trampas que les eran puestas, hicieron que los leones fueran vistos como algo más que simples animales.


Cartel del film de 1996. Aunque no sea especialmente recordada, mi humilde opinión es que se trata de un trabajo bastante digno de ver.


La película está basada en hechos reales. Sucedió en una época en la que las potencias europeas se disputaban los territorios africanos como si de una gran tarta se tratara, y en la que lo que importaba era coger los trozos más grandes y suculentos. En aquella enloquecida carrera ganaron, sin duda, los ingleses y franceses que llegaron a ocupar enormes extensiones de terreno.

En marzo llegó a Kenia el teniente coronel Patterson, que tenía la misión de construir, en calidad de ingeniero, el puente sobre el río Tsavo, fundamental para que la obra del ferrocarril entre Kenia y Uganda pudiera ser llevada a cabo. Este militar británico había sido destinado con anterioridad en la India, donde había sido cazador de tigres. Posteriormente, durante la I Guerra Mundial (1914-1918), llegaría a mandar una unidad compuesta por soldados judíos, considerado el primer ejército judío en 2.000 años, y que sería considerado el embrión de las futuras fuerzas armadas israelíes. Patterson se convirtió en un ferviente defensor de la creación del Estado de Israel, aunque fuera protestante.

Nada más llegar a Tsavo, se produjeron los primeros ataques a los trabajadores indios. Los leones macho sin melena, un rasgo típico de esos animales de la región, se introducían por la noche en el campamento y asaltaban las tiendas de tela donde dormían los desafortunados, que se llevaban en sus terribles fauces, para devorarlos vivos en un lugar apartado y solitario. Patterson, que no contaba con la ayuda de ningún cazador blanco, como el que interpretaba el gran Michael Douglas en la película de Hollywood, puso un innumerable número de trampas para mantener alejados a los felinos del campamento, y para intentar abatirlos, aunque estuvo meses sin conseguir nada más que contemplar con pesadumbre como el número de trabajadores indios iba decreciendo.

Aunque Patterson cifró en 135 el número de víctimas por parte de los ataques de los felinos, otros datos sugieren que fueron bastante menos. No obstante, la cifra es estremecedora, y pareciera que a los dos leones no le gustaba otra cosa que fuera carne humana. Esa conducta no es habitual en aquellos animales, por lo que se han barajado diversas teorías que intentan explicarlas. Una de ellas habla de que había un camino de tráfico de esclavos cercano al lugar de los hechos, y de que eran dejados cadáveres de africanos muertos en el viaje que servían de comida para las bestias del lugar, incluidos los Demonios de la noche, que cogerían el gusto por la carne humana.


Foto de uno de los leones abatidos por Patterson.


Ante la frustración de ver que pasaban los meses sin resultados, muchos indios abandonaron las obras del tren, quedando tan solo unos pocos para trabajar, eso sí con el miedo constante acosándolos todo el tiempo.

El 9 de diciembre, tras dispararle innumerables disparos, y después de salvar la vida por poco, cayó abatido el primero de los leones. El 19 de diciembre fue cazado el segundo. Las pieles de los animales sirvieron de estupendas alfombras en la residencia de Patterson, que contemplaría con todo el orgullo del mundo. En 1924 fueron vendidas al Museo Field de Chicago, donde hoy se pueden contemplar los magníficos animales.




El 7 de febrero de 1899 se completó el puente, y en 1907 se publicó el libro de Patterson sobre sus experiencias en la épica cacería, The Man-Eaters of Tsavo.



Fuentes consultadas: Wikipedia.