Buceando en la leyenda

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viernes, 22 de agosto de 2014

La animalada de la carga de Balaclava.

La famosa carga de la Brigada Ligera en Balaclava (25 de octubre de 1854), digna de protagonizar películas y de inspirar algún célebre poema, tuvo lugar en el marco de la Guerra de Crimea (1854-1856). Sin detenerme demasiado en los movimientos tácticos de la batalla, sin duda muy interesantes, se puede decir que el ataque británico a una batería rusa de artillería, situada  en el fondo de un valle fuertemente defendido, y que contaba además con más cañones en los laterales del mismo, se produjo por una serie concatenada de errores que llevaron a la realización de la "gloriosa carga de caballería". En su sano juicio, ningún general hubiera mandado atacar dicha posición con tan sólo una unidad de 678 jinetes. De hecho, un militar ruso, tras contemplar atónito dicho ataque, le preguntó a un prisionero inglés sobre el tipo de bebida alcohólica de la que habían abusado para realizar tal acción.

Una vez realizada la misión, y tras dejar perplejos a propios y extraños, los restos de la brigada retrocedieron a las líneas amigas. Tan sólo regresaron 195 hombres. En cambio, de los pobres caballos, que nada entendían de la locura que poseían a los jinetes que los montaban, se perdieron unos 500 en total, bien muertos en el fragor de la batalla, o bien sacrificados por sufrir heridas irreversibles.


La carga de la Brigada Ligera en Balaclava.
 

Además de la participación de hombres y caballos, la carga de la Brigada Ligera contó con la activa colaboración de otro animal, que era la mascota del 8º de Húsares, que nunca dejaba de seguir a sus dueños, ni siquiera en los momentos de máximo peligro; su lealtad y su amistad era así de espléndida. Se trataba de un terrier de pelo duro llamado Jemmy.

Como en tantas ocasiones, como en las batallas del río Alma o en Inkerman, Jemmy participaría en el ataque, aunque su actuación sea un tanto desconocida. Su lealtad sería puesta a prueba y, una vez más, no defraudó y estuvo hasta el final... De hecho fue herido, ya que en su cuello se incrustaron trozos de metralla procedentes de algún cañón o rifle.

Felizmente, Jemmy se repuso y regresó a Inglaterra tras finalizar el conflicto. Su inmensa y desinteresada lealtad no pasaría desapercibida. El coronel de Salis le puso un collar con cinco broches: uno por su participación en la batalla de Alma, otro por la de Balaclava, uno más por la de Inkerman, otro por la de Sebastopol y uno más por estar en la India central. Hoy en día, el collar se encuentra colgado en un comedor de oficiales de algún cuartel militar del Reino Unido.


Fotografía antigua de la Guerra de Crimea y una, más actual, de la tortuga Timothy, la última superviviente del conflicto con diferencia.


Mientras se producía la carga de la Brigada Ligera, en la seguridad de un barco de la Royal Navy, el HMS Queen, esperaba de manera tranquila y paciente otro animal famoso de los que participarían en la Guerra de Crimea. Era la tortuga Timothy, la mascota de dicho navío. Aunque parezca increíble, dicha criatura murió hace poco, en el año 2004, a la edad de 160 o 165 años, no se sabe bien su edad. Tras pasar 40 años en la Armada británica, se "jubiló" en 1892, pasando a vivir en un lugar más confortable, en el castillo de Powderham, de unos condes parientes del capitán Everard, el comandante del navío donde había "prestado sus servicios" la tortuga Timothy. Como anécdota final comentaré que nunca le cambiaron el nombre al animal, aunque luego se supiera que, en realidad, era hembra.


Fuentes consultadas:

-Cueste lo que cueste, de Bryan Perrett.
-El blog 1/4 de ambiente.

jueves, 14 de agosto de 2014

¿Existió Moby Dick?

La novela de la gran ballena blanca fue publicada en 1851, y fue escrita por el autor neoyorquino Herman Melville (1819-1891). Moby Dick es una de las obras cumbre de la literatura universal. Lo que no es tan conocido es que el autor se inspiró en una historia totalmente certera, y es que alguna vez hubo un gran animal de esas características que vagaba por el mar, hundiendo barcos y siendo perseguida por los balleneros mas osados intentando capturarla.

En 1819 partía de Nantucket (estado de Massachusetts) un ballenero norteamericano, el Essex. Cuando los tripulantes se hallaban en la labor de intentar cazar alguna ballena en el Pacífico sur, y estando en las embarcaciones menores por lo tanto, el buque, de 238 toneladas, fue embestido por un enorme cachalote blanco que lo hundió. Los marineros del mismo se salvaron, aunque sufrirían un auténtico calvario antes de ser rescatados, tras el incidente con el cetáceo, algunos de ellos, ya que el resto habían servido de alimento a los supervivientes.


 


Por aquella fecha y por aquellos parajes existía un gran cachalote albino que era famoso entre los balleneros. Aquel extraordinario animal había volcado un sinfín de pequeñas embarcaciones. En 1810 fue visto por primera vez cerca de la isla Mocha, en Chile, y pudo sobrevivir sin problemas al primer embate por el intento de su captura. Sería el primero de una larga lista. El animal en cuestión era llamado Mocha Dick, y parece ser que fue el que hundió al desafortunado buque.

El explorador Jeremiah N. Reynolds publicó su relato titulado "Mocha Dick: o la ballena blanca del Pacífico: Una hoja de un periódico manuscrito" en 1839. Dicho trabajo puede que fuera la fuente de inspiración de Melville, que por otro lado, había trabajado en un barco ballenero en su juventud. En la historia de Reynolds se cuenta de lo astuto que era el animal cuando se enfrentaba a los intentos de captura, o de que era capaz de levantar el cuerpo entero fuera del agua. Finalmente, en 1838, Mocha Dick fue capturado cuando intentaba salvar a otra hembra de su especie y a sus crías.



miércoles, 6 de agosto de 2014

¿Porqué fue Luis VII a las Cruzadas?

Luis VII de Francia fue coronado antes de que su padre, el rey Luis VI, falleciera. La tradición de los primeros Capeto de asociar a sus hijos al trono era la manera de evitar las luchas por el poder que se solían producir al morir los monarcas. En esa época el rey de Francia era, en realidad, un señor feudal más entre otros que, teóricamente, estaban el servicio del monarca. En la práctica, había nobles con más tierras y más poder. Las tornas cambiaron un poco cuando Luis se casó con la bella heredera de Aquitania, la famosa Leonor, e incorporó sus extensos dominios a la corona. Entonces, su poder patrimonial aumentó considerablemente, aunque la situación no iba a durar mucho.

Los testimonios de la época nos hablan de que Luis era un hombre piadoso, con un carácter muy distinto a la de la alegre Leonor, entusiasta del amor cortés y de los torneos de caballeros. Cuando se puso en marcha la Segunda Cruzada, Leonor se incorporó a ella, no pudiendo oponerse a ello su enamorado esposo. La empresa fue un fracaso, al igual que el matrimonio de los dos jóvenes, que fue anulado al poco de regresar a Francia. Tal vez tuviera que ver en algo la supuesta relación que Leonor tuvo con su tío, Raimundo de Poitiers. Según nos cuenta el historiador de la época, Guillermo de Tiro: "al contrario de lo que era esperable de su dignidad real, Leonor renegó de sus votos matrimoniales y fue infiel a su marido".


Luis VII de Francia.


No está claro si la infidelidad fue consumada. La realidad fue que Leonor se divorció y encontró un nuevo marido, el que sería el rey de Inglaterra Enrique II. Además, el territorio de Aquitania pasaba de Luis a Enrique, desequilibrando la balanza de poder. Fue tan vasto el dominio del nuevo esposo de Leonor, que pasaría ha llamarse el Imperio anglo-angevino.


Leonor de Aquitania.


Ahora bien, ¿cuál fue la razón por la que Luis VII se fuera a las Cruzadas? En una época en la que los matrimonios eran de conveniencia y se hacían sin amor, en las que las alianzas eran para obtener más poder, en la que los reyes carecían de escrúpulos para conseguir sus objetivos..., es difícil encontrar motivaciones un tanto, digámoslo así, más honestas para realizar alguna acción.

En 1442 ocurrió algo terrible en la vida de Luis que le hizo estremecer. Algo de que le hizo arrepentirse en lo más profundo, y por la que emprendió toda una cruzada para encontrar algo de consuelo y poder expiar sus tormentos. En ese fatídico año, estaba en guerra con el conde de Champaña. A 140 km del este de París, había un castillo que las tropas del rey de Francia habían tomado. Tras la lucha le prendieron fuego. Las llamas, sin control, se extendieron a una iglesia vecina, donde se habían refugiado los civiles que huían de la bestia de la guerra. En cambio, se encontraron con la muerte y la desolación. No era su intención, pero Luis tuvo que soportar la carga de ver los cuerpos de 1300 personas inocentes totalmente calcinadas.

Parece ser que esa fue la verdadera razón por la que emprendió su cruzada.


Bibliografía consultada:

-La formación de Francia, de Isaac Asimov.
-Desastre en Damasco, de David Nicolle.
-Wikipedia.

viernes, 1 de agosto de 2014

¿Existió el halcón maltés?

El halcón maltés es una película estadounidense de 1941, dirigida por John Houston e interpretada, entre otros, por Humphrey Bogart. La cinta está basada en una novela del escritor Dashiell Hammett que se titula de igual manera. Además de ser una de las grandes películas de todos los tiempos, es considerada la primera del llamado género del cine negro.

La película comienza con un texto introductorio que reza así: "En 1539 los caballeros templarios (hospitalarios más bien) de Malta pagaron un tributo a Carlos V de España (en verdad era Carlos I de España, y V de Alemania), al enviarle un halcón de oro incrustado, desde las garras hasta el pico, con las joyas mas extrañas. Pero los piratas capturaron la galera llevándose el objeto de incalculable valor, y el destino del halcón maltés es una incógnita a día de hoy."


Cartel de la película de 1941.


El inicio del film es sin duda prometedor. Ahora bien, mi misión en este blog es la de averiguar la verdad histórica que hay detrás de esta gran obra, inspirada en la Historia. Para ello vamos a comenzar aclarando quienes fueron los caballeros de Malta. Estos procedían de una de las órdenes más importantes de las que participaron en las llamadas Cruzadas, la del Hospital o de San Juan. Además de combatir a los musulmanes en Tierra Santa, su labor era la de cuidar a los enfermos y la de proteger a los peregrinos. Cuando los estados cruzados colapsaron de una manera definitiva, los hospitalarios se instalaron en la isla de Rodas, donde construyeron una magnífica fortaleza. Desde dicha base de operaciones pudieron proteger los convoyes de barcos cristianos y hostigar a los navíos turcos que surcaban los alrededores de la isla griega.

Las cosas iban bien hasta que en 1522 los otomanos, que estaban llegando a la cima de su inmenso poder, en su empeño por dominar el mar Mediterráneo, decidieron acabar con la espina que suponía un tener una isla en manos de cristianos en una zona tan próxima a su imperio. De esta manera, el sultán otomano, Solimán el Magnífico, envió una gran flota para conquistar la isla. Tras un asedio de seis meses los caballeros decidieron rendirse. El trato a los vencidos fue magnánimo: se les permitió llevarse sus sagradas reliquias, estandartes y armas en sus naves.

Tras la retirada de su base de operaciones, los caballeros de San Juan buscaron un sitio donde instalarse, pero ninguna nación cristiana quiso acogerlos o cederles algún territorio donde poder asentarse. De un lado a otro del Mediterráneo vagaron sin rumbo fijo hasta que el emperador Carlos V se avino a cederles un lugar para que echaran raíces, les cedió la posesión de la isla de Malta, a cambio de un precio más que simbólico: cada año los ahora caballeros de Malta tendrían que enviarles un halcón maltés, un ave entrenada para la caza de cetrería, como símbolo de vasallaje a su autoridad.

De hecho, los caballeros eran prácticamente independientes del poder del Emperador, no así de los dictados del Papa, ya que seguían siendo una orden religiosa.

El ave fue entregada a los reyes españoles sucesores de Carlos V, hasta el año 1798, en el que Malta fue tomada por las tropas de Napoleón, que expulsó a los caballeros que, una vez más, tuvieron que buscar un "nuevo hogar".


Reunión de la orden de Malta en la actualidad. Atrás quedaron las gestas militares, ya que en el presente se ocupan de labores benéficas.


Y esta es la verdadera historia del halcón maltés, hecho de carne, hueso y plumas, y no de oro y joyas como lo presentaba la película de Bogart, por otra parte genial.

Bibliografía consultada:

-La heroica defensa de Malta, de Tom Pickles.
-Wikipedia.

martes, 8 de julio de 2014

Alejandro Magno, la crueldad del vencedor.

En el verano del año 356 a.C., nació un niño que iba a cambiar el mundo para siempre. Admirado por muchos, el héroe por antonomasia de los amantes de la historia, la apasionante vida de Alejandro Magno ha inspirado a docenas de generales y gobernantes, entre muchos otros, durante cientos de años tras su muerte. Tras la muerte de su padre, el gran Filipo II, le sucedió en el trono de Macedonia cuando apenas tenía 20 años. Tras sofocar diversos intentos por desestabilizar el status quo en Grecia, partió hacia oriente, para conquistar el inmenso imperio persa, proeza que lograría alcanzar en los siguientes años. Como era poco para él, aún continuó con la conquista llegando a la India. Cuando se encontraba de regreso, murió supuestamente de enfermedad, con tan sólo 32 años de edad, después de haber conquistado el mayor imperio que la historia hubiera conocido hasta entonces.

Alejandro Magno y Filipo II, en la película de 2004 dirigida por Oliver Stone.


·Alejandro Magno como villano. Aunque no hay pruebas que lo impliquen directamente, Alejandro siempre será sospechoso de haber participado en el complot de la muerte de su padre. Filipo había contraído matrimonio, poco antes de morir, con una joven noble macedonia, por lo que su nueva posible descendencia podría desplazarlo en la sucesión al trono. Además, los preparativos por parte de Filipo para conquistar Asia estaban ya en marcha: Parmenión había sido enviado con un ejército a Asia Menor en calidad de avanzadilla. En el año 336 a.C., cuando se celebraba la boda de su hija, Filipo II de Macedonia fue apuñalado hasta morir por Pausanias, que , a su vez, fue muerto a manos de los soldados macedonios. Alejandro fue enseguida proclamado como sucesor de una manera muy oportuna, demasiado oportuna. Algunos piensan que la mano de su madre, Olimpia, pudo estar detrás del magnicidio. Tampoco hay indicios que la puedan incriminar, aunque la sospecha sobre su autoría siempre señalará en su dirección.

Antes de iniciar sus campañas asiáticas, el nuevo rey tuvo que solucionar las distintas rebeliones que había surgido tras su ascenso al trono. Así, marchó hacia Tebas para sofocar su intento de dinamitar la unión que había surgido tras el Congreso de Corinto, cuando Filipo todavía estaba vivo; el resultado de aquel fue el de construir un ejército compuesto de efectivos de las distintas ciudades-estado griegas, y bajo la dirección del rey macedonio, con el objetivo de destruir el imperio persa, vengando, de esa manera, antiguas agresiones pasadas. Tras arrasar Tebas, Alejandro ordenó que 30.000 supervivientes, entre ellos muchas mujeres y niños, fueran vendidos como esclavos. La ciudad fue completamente arrasada, excepto los templos. Los que habían conseguido huir, fueron declarados fuera de la ley. Esta fue la primera acción importante llevada a cabo por el nuevo líder que había surgido en Grecia, y releja a las claras la poca compasión que iba a ejercer con los que se resistían a su autoridad.

Cuando las cosas se habían tranquilizado en su "propia casa", entonces marchó hacia Asia. Paralela a la campaña militar, hizo otra llena de propaganda, repleta de gestos simbólicos, encaminada a demostrar su categoría de héroe, y su presunta descendencia con respecto a los "dioses"; en esto último tuvo mucha culpa su madre, que desde bien pequeño le había inculcado que Alejandro era descendiente del dios Zeus. Así, visitó Troya, donde ofrecería sus armas a cambio de un escudo sagrado de la Guerra de Troya. Otros de sus objetivos marcados en su ruta de conquista, que le hicieron desviarse de una manera poco provechosa, fueron su visita a Gordio, para desatar el famoso nudo, ya que había un profecía que anunciaba que el que lograra tal hazaña sería dueño de Asia. Finalmente, su cita con la inmortalidad le llevó al oasis de Siwa, donde el entendió "a su manera" que el sacerdote egipcio del lugar le había llamado "hijo de Zeus".


Alejandro Magno en un mosaico de Pompeya.


La primera batalla importante que ganó frente a los persas fue la del río Gránico (334). En aquella ocasión casi perdió la vida, ya que en el fragor de la batalla, cuando Alejandro combatía cuerpo a cuerpo contra los sátrapas (gobernadores de provincia persas y generales) Resaces y Espitríades, uno de los hombres de confianza del macedonio, Clito el Negro, jefe del escuadrón real, tuvo que intervenir para salvarle la vida. Aunque hay varias versiones del suceso, voy a referirme a la que narra el historiador Arriano. Según el mismo, Alejandro, tras acometer contra el sátrapa Mitríades, al que derribó, recibió un golpe del otro sátrapa, Resaces, a quien, sin embargo, logró matar con su lanza, que rompió en el envite. Pero el golpe propinado por Resaces partió el casco de Alejandro, que quedó aturdido y momentáneamente vulnerable. Fue entonces cuando un tercer sátrapa, Espitrídates, levantó el brazo para descargar su espada sobre el rey macedonio, asestándole así un golpe fatal. En el último momento irrumpió Clito, cortando el brazo agresor, salvándole la vida así a Alejandro. Más adelante me referiré al pago que recibiría Clito por su oportuna intervención.

Cuando la caballería persa fue puesta en fuga, quedó la infantería sin posibilidad de escapatoria. Se trataba de un magnífico cuerpo de unos 5000 hoplitas griegos mercenarios. Como no tenían nada que hacer frente a las fuerzas de Alejandro, le ofrecieron un trato: cambiar de bando. En un principio, al macedonio le venían muy bien unos refuerzos tan notables, debido a que una empresa tan ambiciosa, como la conquista del gigantesco Imperio Persa, requería de todas las fuerzas que se pudieran disponer. Pero el resultado final fue más dramático. No se sabe la razón, puede que por orgullo, puede que se viera traicionado por otros griegos, pero Alejandro Magno dio la orden de rodear y atacar a la falange enemiga. Muchos fueron masacrados, y los que quedaron vivos, unos 2000, fueron llevados encadenados a Macedonia para trabajar como siervos. Puede que algún afortunado huyera de tan triste destino oculto tras las montañas de cadáveres, que se quedarían pudriéndose lejos de su amada patria, aunque es algo que nunca se sabrá.

Tras una nueva victoria frente a los persas en Issos, se dirigió a Tiro para intentar tomarla. La empresa le llevó siete largos meses de asedios, y muchos cientos de bajas en el intento. La frustración del macedonio por la tardanza se reflejó en el asalto final: dejó rienda suelta a la matanza producida en el interior de la ciudad llevada a cabo por sus hombres. Además, los supervivientes tirios (la mayoría eran civiles) y otros extranjeros que allí se encontraban (por negocios o por otras cuestiones), unos 30.000 en total, fueron vendidos como esclavos, excepto a unos peregrinos cartaginenses que se encontraban refugiados en el templo de Melcart. Previamente, había crucificado a 2.000 soldados.


El imperio de Alejandro.


El objetivo siguiente fue la ciudad de Gaza, que, estando a las órdenes del gobernador Batis, ofreció una heroica resistencia. Cuando finalmente cayó la ciudad, el rey macedonio se entrevistó con el dirigente depuesto. Parece ser que algo no le gustó a Alejandro, que no se inclinara ente él o su mirada desafiante, y ordenó que Batis recibiera un castigo ejemplar: fue atado de pies a un carro y fue arrastrado por todas las calles de la ciudad, para que todos los habitantes pudieran contemplar el terrible espectáculo. Tarde o temprano, el gobernador moriría tras los golpes recibidos sobre todas las partes de su anatomía, que estaría temiblemente magullada, quedando su cuerpo inerte hasta que alguien parara la macabra cabalgada de los caballos, que poca culpa tendrían de los delirios de aquel que había ordenado tal atrocidad: el mismo que se creía hijo de un dios. El destino del resto de la población no fue mucho mejor: los que no fueron asesinados fueron vendidos como esclavos. Estos hechos sucedieron en el año 332.

Al igual que su padre, el hijo tuvo graves problemas con los excesos con el consumo de bebidas alcohólicas. Tanto es así, que por culpa de una borrachera mandaría quemar los magníficos edificios de Persépolis, la suntuosa residencia real de los soberanos persas. En otra ocasión, mataría con sus propias manos a Clito, el mismo que la había salvado la vida en combate unos años antes. En esta muerte tendría que ver mucho el hecho de que Alejandro quería instaurar el culto a su persona como un dios, algo que no veían con buenos ojos los griegos de la época, además del consumo desmedido de vino.

Cuando se descubrieron varios complots contra su vida, a Alejandro no le "tembló la mano" cuando ordenó la muerte de un general tan leal y útil como había sido Parmenión, además de al hijo de éste, Filotas. No fueron los únicos en sufrir la ira del rey. En el caso de Parmenión, no había evidencias de que hubiera intrigado en ninguna conspiración.

Cuando Alejandro decidió dar por terminada su campaña de conquista, dividió sus fuerzas en tres grupos para el viaje de regreso. Uno de ellos, en el que viajaba él mismo, tuvo que atravesar las cálidas arenas del desierto de Gedrosia. Aquella opción le costó miles de muertes al ejército macedónico. Sin duda, fue una opción mucho más que controvertida.


Alejandro a punto de ser atacado en el fragor del combate.


·Justificando al villano. Si Alejandro fuera un personaje actual, no quedaría más remedio que calificarlo de sádico, asesino, psicópata, entre otras muchas cosas. Pero no podemos caer en la trampa en juzgarlo con ojos de alguien del siglo XXI, ya que en la época en la que vivió la vida era totalmente distinta a la actual; entre otras cosas, no existía el Derecho internacional, no había un organismo como la O.N.U., los derechos humanos...  En definitiva, los actos crueles de los dirigentes quedaban impunes, a manos que la situación diera un vuelco, y que los vencidos se convirtieran en vencedores, y cumplieran debida venganza. Me explico. La conquista del Imperio Persa por parte de Alejandro fue, en gran medida, consecuencia de los intentos frustrados por parte de los persas en el siglo V por conquistar Grecia (véase las Guerra Médicas), y que tanto sufrimiento llevó a los griegos. De la misma manera, el incendio por parte de Alejandro de Persépolis, pudo tener como última razón, el que los persas quemaran la Acrópolis ateniense en el marco de las citadas Guerras Médicas.

Los actos de crueldad sobre la población civil, incluyendo a mujeres y niños, de destrucción de ciudades, de muerte de inocentes, de venta de esclavos de población no combatiente..., llevados a cabo en Tebas, Gaza, Tiro..., sirvieron para que otros muchas ciudades griegas o del Imperio Persa, se plegaran a los deseos del conquistador, y que le abrieran las puertas, evitando así la muerte de miles o decenas de miles de personas inocentes. Aunque sea cruel decirlo, las decisiones de castigo evitaban mucho más dolor. En cierto modo, cuando los norteamericanos, en el marco de la II Guerra Mundial, lanzaron las bombas atómicas sobre Hiroshima o Nagasaki (1945), matando a cientos de miles de japoneses, la mayoría de ellos mujeres, niños y ancianos, que no estaban capacitados para combatir, evitaron a la larga una prolongación de la guerra, que podía haber matados a millones de personas.

Por último, diré que la información ofrecida por las fuentes históricas siempre ha de ser cuestionable. Las versiones ofrecidas por los distintos historiadores antiguos difieren en algunos matices, y desconocemos el punto de vista de los persas, por ejemplo, lo que nos podría iluminar un poco mejor nuestro conocimiento de aquellos años. De esta manera, hay episodios de crueldad, supuestamente cometidos por Alejandro, que sólo son ofrecidos por un único historiador de los varios que escribieron sobre el macedonio. Así, el episodio relatado sobre la ejecución del gobernador de Gaza, Batis, es descrito por el historiador romano Quinto Curcio, autor del s. I d.C. (escribió más de 400 años después de la vida y muerte de Alejandro), y nadie más. Si fuera poco, cuando expone como es ejecutado el gobernador, atado por los pies y tirado por un carro, nos recuerda bastante la descripción de un episodio de la Ilíada: cuando Aquiles ordenó que se atara el cadáver de Héctor a un carro, a los pies de las murallas de Troya.

La prueba final de que sus políticas fueron efectivas, aunque duras, fue que su imperio se mantuvo firme mientras estuvo vivo. Cuando murió, se derrumbó como un castillo de naipes.


Bibliografía consultada:

-Historia de la Grecia Antigua, de Juan José Sayas Abengochea.
-La conquista de Asia, de Jonh Warry.
-El Gránico, la forja de un mito, de Michael Thompson.
-Wikipedia.








miércoles, 25 de junio de 2014

¿Existió Frankenstein?

Aunque se pueda confundir el nombre del monstruo de la célebre novela de la escritora británica Mary Shelley de 1818, con el de su creador, el doctor Frankenstein, no hay que olvidar que, realmente, el protagonista principal, o sea el ser hecho de retazos de cadáveres, carece de nombre. La novela de Frankenstein o el moderno Prometeo fue concebida por Mary, en un viaje a Suiza que realizó junto a su marido, para visitar a Lord Byron, célebre poeta inglés. Como si de un juego se tratara, Byron retó a sus invitados a componer una historia de terror. A partir de entonces, empezó a germinar la historia de Frankenstein en la mente de la autora.


El actor británico que dirige y protagoniza la excelente película "Frankenstein de Mary Shelley".

 

 
En la época en la que vivió Mary, eran célebres los experimentos que se hacían con electricidad sobre cadáveres humanos o de animales, o partes de ellos para que se movieran. Otra de las fuentes de inspiración es la figura de Prometeo, como bien aparece en el título de la novela, que desafió a los dioses griegos creando al hombre a partir del barro. Según la misma Mary Shelley escribe en una carta, citando una de las conversaciones de su marido con alguno de sus amigos: ...Hablaron de los experimentos de Darwin..., quien fue capaz de conservar un trozo de vermicelli en una caja de cristal hasta que, por algún medio extraordinario, este comenzó a moverse por voluntad propia. No de esta forma, pero quizás de otra, se podía dar la vida. Quizá un cadáver podría ser reanimado; el galvanismo había dado pruebas de esa posibilidad.

En los últimos años han surgido teorías acerca de que si hay alguien más que haya podido influir en la autora para escribir su relato. Los investigadores buscan a algún científico, vamos a llamarlo así con mucha cautela, que hubiera realizado ciertos experimentos un tanto fuera de lugar, y que hubieran traspasado los límites científicos de la época para poder llegar lo más lejos posible, aún a costa de superar las restricciones de la época, y convertirse en malditos a ojos de los demás. Lo que algunos eruditos buscan es al auténtico doctor Frankenstein.

Hay que tener bien presente que Mary Shelley nunca mencionó a los personajes que voy a exponer a continuación, pero lo que es indudable es que con toda seguridad oiría hablar de ellos, ya que eran muy célebres y cercanos en el tiempo que le tocó vivir. Uno de ellos fue el inquietante Johann Conrad Dippel (1673-1734). Este teólogo, químico, médico alemán nació en el Castillo de Frankenstein (sí habéis leído bien). Hay algunos que piensan que en el viaje, antes mencionado, de Mary a Suiza con su marido a algunos amigos, pudieron haber pasado por las cercanías de dicho enclave, donde les habrían contado las misteriosas historias  sobre el más célebre de los habían habitado en dicho castillo, que no es otro que Conrad Dippel. Envueltas en un halo de misterio, los relatos sobre aquel hablaban de ciertos experimentos realizados sobre cadáveres humanos. Al abrigo de la seguridad que suponía estar entre los muros de aquella fortaleza, las investigaciones hechas por Dippel no son muy conocidas, y las leyendas crecieron en torno a su figura engullendo la realidad.


Castillo de Frankenstein en Darmstadt.


Cuando Mary Shelley era una tierna niña de 5 años, Giovanni Aldini se hizo famoso por hacer un experimento público sobre un cadáver recién ejecutado, el de un hombre llamado George Foster.

Éste físico italiano era sobrino de Galvani. Como en Italia a los reos condenados a muerte les cortaban la cabeza, los experimentos con electricidad sobre ellos, por lo tanto, solo eran posibles en los cuerpos desmembrados. Cuando aplicó electricidad a la cabeza desmembrada de una persona recién ejecutada, y según sus palabras: ...formé un arco con dos cables metálicos. Cuando esta comunicación fue establecida, observé fuertes contracciones en los músculos de la cara, que se contraían de manera tan irregular, que exhibían la apariencia de muecas terroríficas.

Como en Inglaterra a los condenados a muerte no los decapitaban, sino que les ahorcaban, se dirigió a aquel país para continuar con sus investigaciones con cadáveres completos. Aldini no tardó en codearse con los miembros de la alta sociedad inglesa, a los que deslumbró con sus experimentos innovadores. Cuando planteó la posibilidad de intentar revivir a una persona recién ejecutada usando ciertas dosis de electricidad sobre el cadáver, tuvo la aceptación a poder realizar tales experimentos.


Giovanni Aldini.


El 17 de enero de 1803 era la fecha de la ejecución de George Foster, un joven acusado y condenado por matar a su mujer e hija pequeña, y lanzarlas al río. Sin pruebas muy sólidas, la sentencia sería llevada a cabo, aunque había sospechas de que la mujer podía haberse suicidado. No importaba demasiado, la cuestión es que George era un ejemplar joven y sano, justo los que le hacía falta al investigador italiano para ejecutar la prueba que tanta expectación había levantado entre los clases altas de Inglaterra.

Una vez ejecutado el reo, fue llevado con premura a una sala donde le fueron aplicadas fuertes dosis de electricidad al cadáver, que sufriría convulsiones, que se transformaron en movimientos involuntarios de miembros... Sin duda sería un espectáculo grotesco que poco aportaría a la Ciencia, y que solo serviría para denigrar el cuerpo de una persona que había perdido absolutamente todo.



Aquí os dejo en enlace para ver el documental sobre Aldini que es muy bueno.

viernes, 20 de junio de 2014

El ocaso de los conquistadores españoles.

Para continuar con una entrada anterior sobre Cortés y Pizarro, he decidido completar la lista negra de célebres descubridores-conquistadores españoles malditos, mal pagados y peor reconocidos por el país al que representaban, y que además tuvieron mal final o sufrieron angustiosas vicisitudes en vida, con los nombres, tan significativos, de Ponce de León, Cristóbal Colón (algunos pensarán con razón que no era español), y Nuñez de Balboa. Muy famosas son sus hazañas, aunque, no tanto, fueron las calamidades que tuvieron que sufrir en su odisea emprendida para la colonización del Nuevo Mundo.

Juan Ponce de León y Figueroa nació en Valladolid hacia el año 1460. Participó en la Guerra de Granada, que acabó con la derrota del último reino musulmán de la Península Ibérica. Posteriormente estuvo en la conquista de América, siendo uno de los pioneros en tan magna empresa. Entre otras cosas, descubrió y conquistó la isla de Puerto Rico, y, además, fue el primer europeo en llegar a la península de Florida, a la que puso nombre. Tampoco hay que olvidar que fue el que descubrió la, no menos importante, Corriente del Golfo, que hacía que los viajes entre Europa y América fueran más rápidos.

En una segunda expedición a dicha península, con el objetivo de conquistarla, en 1521, encontraría la muerte. Una flecha lanzada contra él, le asestó una herida mortal de manera inesperada, antes de acabar su cometido. En barco fue trasladado a La Habana donde falleció al poco tiempo. Sus restos fueron enterrados en Puerto Rico.


La muerte de Ponce de León.


Vasco Núñez de Balboa era uno de los numerosos extremeños que participaría en la aventura americana, aunque sus comienzos fueron algo más curiosos: se embarcó como polizón, escondido en el interior de un barril, en una expedición al mando de Martín Fernández de Enciso. Al ser sorprendido en tan embarazosa situación, la pena a la que podía haber sido sometido era muy severa, ya que las leyes imperantes hacían que podía haber sido abandonado en una isla desierta. El caso es que hacían falta voluntarios para continuar con las labores de conquista, y Balboa fue, de esta manera, reclutado en la expedición española.

La importancia de este conquistador español radica en que fue el primer hombre no americano que llegaría a ver el Océano Pacífico desde la vertiente americana. El 1 de septiembre de 1513 partió desde Santa María con 190 hombres, y atravesó el istmo de Panamá. Tras numerosas vicisitudes, que incluyeron combates y alianzas con distintos caciques, remontar ríos, construir barcos..., llegaron a la cordillera del río Chucunaque, desde cuya cima se podía ver un mar desconocido. Los hombres de Balboa erigieron pirámides de piedra e hicieron grabados en los árboles de la zona. Después, llegaron al Mar del Sur, que es como los españoles habían bautizado al que es conocido hoy en día como el Océano Pacífico.

En julio de 1514 Balboa recibió al nuevo gobernador de la provincia de Castilla de Oro, Pedro Arias de Ávila (que es mejor conocido como Pedrarias). Fue entonces cuando la vida del descubridor extremeño se complicaría. Tras graves tira y afloja, el conflicto entre ambos hombres pareciera que andaba en vías de solucionarse, cuando Pedrarias se convirtió en el suegro de Balboa, tras casarlo con su hija, que estaba en España, y que nunca llegó a conocer a su marido, por poderes.

Entonces, unos pocos años después, Balboa obtuvo licencia del gobernador para continuar la exploración de los territorios que se extendían hacia el sur. Y, cuando estaba realizando dicho cometido, fue apresado por orden del gobernador con los cargos de traidor e intento de usurpación. El juicio llevado a cabo fue una pantomima y el veredicto fue bastante severo: Núñez de Balboa, junto a cuatro de sus capitanes, fue condenado a muerte. A los cinco les cortaron la cabeza, que fueron clavadas en una pica a la vista de todo el que quisiera mirar. Que mal pago fue a tan gran conquistador y explorador.


Ejecución de Núñez de Balboa.


Por último hablaré de Cristóbal Colón que, a diferencia de los demás, si ha sido premiado por la fama y la gloria en España y el resto del mundo. Fue durante su tercer viaje a América cuando Colón recaló en la isla de La Española (la actual Santo Domingo). Lo que se encontró fue una revuelta en toda regla. Los problemas se habían originado cuando fueron descubiertas una serie de minas de oro en el sur de la isla, que provocaron la codicia de todos los colonos españoles. Como el monopolio lo ostentaban los hermanos de Colón, Bartolomé y Diego, el resto de los hispanos reivindicaban su parte del pastel, encontrándose, entre ellos, el alcalde y justicia mayor de La Española, Francisco Roldán.

Colón, que había arribado a la isla en 1498, no supo solventar la situación. De una manera tímida quiso llegar a un acuerdo con los insurrectos, y les otorgó bienes y privilegios, pero la su actitud no resolvió el litigio, mientras que en la Corte española se enteraban con preocupación de los avatares coloniales, mientras que pensaban que lo que hacía falta era "mano dura" para liquidar el asunto de manera contundente.

Finalmente, Cristóbal Colón pidió ayuda a España. Los reyes decidieron enviar al Comendador de Calatrava, Francisco de Bobadilla, un hombre duro y capaz, con atribuciones para ejercer la "Gobernación e Oficio de Juzgados de esas dichas islas y tierra firme", que llegó a La Española en agosto de 1500. Bobadilla tenía tanto poder que envió a Colón y a su hermano Diego a España cargados de grilletes, con los cargos de corrupción y presunta traición a la corona.


Cristóbal Colón siendo encadenado.


Colón estuvo prisionero hasta que en diciembre de 1500 pudo entrevistarse con los Reyes Católicos que tanto le debían al almirante descubridor de América, y que tanto cariño le tenían. Pero, aunque lo liberaron y le concedieron permiso para organizar un cuarto viaje, los monarcas sabían que las cosas habían cambiado, ya que la prioridad no era descubrir una ruta hacia Asia, como Colón siempre había soñado, sino que el objetivo era mucho más ambicioso: había que conquistar un continente, un Nuevo Mundo, y que había que dar paso a nuevos hombres para cumplir dicho cometido.



Bibliografía consultada:
-La aventura de los Conquistadores, de Juan Antonio Cebrián.
-Historia Moderna Universal, de Alfredo Floristán.
-Wikipedia.










sábado, 7 de junio de 2014

¿Existió Blancanieves?

Blancanieves es la protagonista de uno de los cuentos para niños más famosos de todos los tiempos. Tanto es así, que no merece la pena recordar los pequeños detalles del mismo ya que son ampliamente conocidos. Todos hemos sido niños alguna vez y recordamos, sin duda, a la cándida Blancanieves, a la malvada madrastra (el arquetipo de la mujer bella y vanidosa que es incapaz de soportar que ninguna fémina compita con ella en ser la más guapa), a los siete enanitos, cada uno con su personalidad bien definida y asociada a su nombre de pila, al príncipe, a la manzana envenenada....

Si alguien quiere refrescarse la memoria, bien vale la pena recordar la maravillosa historia viendo la sin igual película de Walt Disney que se hizo en el ya lejano 1937. Y si no, siempre se puede leer la versión que hicieron los hermanos Grimm de un cuento que posiblemente se remonte a la Edad Media y que, con diversas variantes según el lugar del que proceda, fue mejorado ampliamente por los maravillosos autores de cuentos alemanes.




Y es que según una teoría que lanzó el Doctor Karlheinz Bartels en 1986, los hermanos Grimm se enteraron de la existencia de una chica llamada María Sophia Margarethe Catharina von Erthal (vamos a llamarla simplemente María), y se inspiraron en los detalles de su vida para completar su inmortal relato. En concreto, lo que quiere decir dicho investigador es que Blancanieves existió realmente.

María se crió en el castillo de Lohr am Main (Alemania), siendo su padre el Condestable del Electorado de Maguncia, estando de continuo viajando al tener funciones diplomáticas. Como pasaba en el cuento de los hermanos Grimm, la madre de María falleció (1741), y su progenitor no tardaría en casarse apenas dos años después. Claudia Elisabeth María von Venningen sería entonces, siempre según la teoría de Bartels, la maléfica madrastra de Blancanieves. Según parece, esa mujer no era nada cariñosa con su hijastra, y beneficiaba en todo lo que podía a sus hijos naturales en detrimento de María, que debería sentirse muy sola ya que su padre estaba continuamente ausente.

Aunque en la historia real no se puede concebir que hubiera un "espejo mágico" que hablara y que dijera verdades como catedrales de grandes, en cambio, encontramos que el padre de María regaló a su segunda esposa un espejo un tanto especial, y que todavía se conserva en el Castillo-Museo de Lohr, la casa de Blancanieves. El regalo en cuestión tiene unas curiosas propiedades acústicas, que hacen que, al hablar cerca de él, la reverberación hace que resuenen las palabras. Además, en el marco hay escritos una serie de aforismos que hacen que su lectura sea tentadora al que se encamine a verse reflejado en el espejo.


¿El verdadero espejo de la madrastra?


Para explicar la existencia de los siete enanitos del cuento, el investigador alemán cree que los hermanos Grimm se inspiraron en los niños que excavaban las minas de Bieber, y que estaban envejecidos por llevar a cabo una tarea que no le correspondía, por su dureza, a nadie que tuviera tan poca edad; en 1750 había 500 mineros que buscaban plata y cobre allí.

Respecto a la manzana envenenada, se puede explicar por la existencia de belladona que es abundante en la zona de Lohr. El "sarcófago trasparente de cristal", pudieron construirlo los manufactureros de vidrio, y las "zapatillas de hierro", los artesanos del metal..., y es que Bartels no deja suelto ningún cabo en su teoría; prácticamente da explicación a casi cualquier detalle del cuento de Blancanieves.

Debido a las circunstancias que rodeaban a María, los habitantes de Lohr habían la convertido en una especie de hada. Un cronista de la época la describe como un "ángel caritativo y bondadoso", “activo contra la pobreza y la indigencia”. La ceguera parcial que sufrió cuando era niña a causa de la varicela, fue causa para que los paisanos de lugar aumentaran su cariño hacia ella.


El castillo de Lohr en la actualidad.


Aunque los hermanos Grimm vivieron cerca de Lohr, y, perfectamente, la historia de María pudo llegar a sus oídos, en mi opinión, faltaría algún tipo de prueba documental que corroborara esta teoría tan fascinante. De hecho, el historiador alemán Eckhard Sander tiene otra versión acerca de quien pudo ser la auténtica protagonista del cuento en cuestión. Él cree que pudo ser la condesa Margarethe von Waldeck, que vivió en el siglo XVI. Según el autor alemán, la noble pudo tener un romance con el rey Felipe II, cosa que estaría muy mal vista porque él estaba casado , por lo que habría sido asesinada con un veneno mortal.

Fuentes consultadas:
-El blog la Daga de Aquiles.
-Wikipedia.






martes, 3 de junio de 2014

Buceando en la Leyenda cumple un año.

Gracias a todos los que alguna vez habéis visitado este blog. Después de una año sigo aquí, y de momento no me he cansado. Más de 25.000 visitas procedentes de, al menos, 70 países me animan a continuar.  Muchas gracias.